¿Es Reserve una Fintech con un futuro promisorio o el preludio de un estrepitoso fracaso? Puntos opacos emergen acerca del proyecto que ofrece servicios financieros internacionales en países latinoamericanos

Por Karem Galvez

La dificultad de ciudadanos en algunos países latinoamericanos para acceder a servicios financieros internacionales, las economías hiperinflacionarias y la no bancarización, se han convertido en un caldo de cultivo para la aparición de nuevas Fintech o empresas de tecnología financiera que ofrecen a sus potenciales clientes la posibilidad de realizar transacciones que de otra manera, para muchos de ellos serían difíciles o imposibles de efectuar.

Algunas funcionan como una especie de banco en línea, en donde los clientes pueden ingresar fondos de diversas maneras, ya sea mediante transferencias en moneda local, criptomonedas o transferencias internacionales enviadas desde cuentas bancarias propias o de terceras personas.

Una de varias Fintech que buscan cumplir ese propósito es Reserve, Inc., compañía que ofrece una aplicación para teléfonos inteligentes, mediante la cual sus clientes pueden adquirir el Dólar Reserve (RSV), una criptodivisa con una paridad de 1 a 1 con el dólar estadounidense. Los servicios de la compañía van dirigidos especialmente hacia residentes de Venezuela, Colombia, Argentina, Perú y Panamá. La aplicación ofrece una moneda estable y la posibilidad de proteger el valor del dinero en países con hiperinflación o alta inflación. A través de la aplicación, los usuarios pueden, sin costo adicional, enviar y recibir dólares RSV, a o desde personas o comercios que estén también afiliados al servicio. Los usuarios pueden también recargar o retirar el saldo en dólares RSV que poseen, mediante transferencias en bolívares, pesos argentinos, pesos colombianos, dólares o criptomonedas. Las recargas y retiros de fondos también pueden realizarse mediante otros métodos de pago online como Zelle, Uphold, transferencias ACH hacia los Estados Unidos o transferencias bancarias en Venezuela, Colombia, Argentina, Perú y Panamá. Asimismo, la aplicación ofrece la posibilidad de enviar remesas en dólares Reserve a amigos y familiares o ahorrar en dólares Reserve, convirtiendo la moneda local, sin necesidad de disponer de cuentas bancarias en el exterior.

Las transacciones en la aplicación de Reserve se realizan mediante Proveedores de Liquidez Independientes (PLI), que según los creadores de la app, son entidades verificadas por el equipo de Reserve a quienes examinan cuidadosamente para garantizar el cumplimiento de normativas internacionales y legitimidad en sus operaciones antes de establecer lazos con ellos.

A la fecha, la capitalización de mercado del token de Reserve es de poco menos de $29 millones. El token RSV opera bajo un contrato inteligente, siguiendo el estándar ERC-20 en la plataforma Ethereum.

Reserve Inc. explica en su web cómo pueden mantener la estabilidad de su token, indicando que está respaldado por USDC, TUSD y PAX, tres de las stablecoins o criptomonedas estables con mejor reputación. Reserve cuenta también con un token de gobernanza o protocolo, denominado RSR, que no tiene funcionalidad, pero que aseguran “realizará funciones cruciales en el futuro” para facilitar la estabilidad del token RSV. No obstante, la empresa también recalca: «No estamos construyendo y lanzando el protocolo exactamente como se describe en nuestro documento técnico original, porque hemos tenido varias ideas nuevas desde entonces, y la comunidad de desarrollo de Ethereum ha producido varias primitivas defi (por ejemplo, AMM y mercados de préstamos) que nos permiten ir más lejos de lo que habíamos planeado».

En el white paper o documento que fija las bases de creación del token y su protocolo de estabilización, figuran como creadores los nombres de Taylor Brent, Daniel Colson, Matt Elder, Henry Fisher, Nevin Freeman, Jesper Ostman y Elizabeth Van Nostrand.

Desconfianza

Aunque la idea sobre la que se fundamenta la empresa y sus tokens puede resultar legítima, las opiniones sobre Reserve, por parte de sus usuarios y de la comunidad criptográfica en general, son buenas y malas. Mientras que algunos usuarios afirman que la Fintech les ha abierto la posibilidad de efectuar transacciones que de otra manera les sería más complicado, otros continúan manteniendo sus “reservas” sobre Reserve. Las razones para desconfiar de la compañía son varias. En primer término, está la de tener como director de operaciones a un venezolano con un historial de negocios personales y familiares que algunos resumen en dos simples palabras: “fraude” y “blanqueo”. Otro motivo que genera desconfianza son los reportes sobre fallas en la aplicación, estafas y malas prácticas transaccionales por parte de determinados Proveedores de Liquidez Independientes (PLI), aun cuando, como ya se ha mencionado, la compañía declara en la descripción de su aplicación que “son entidades verificadas por el equipo de Reserve, a quienes examinan cuidadosamente para garantizar el cumplimiento de normativas internacionales y legitimidad en sus operaciones antes de establecer lazos con ellos”. Otro de los motivos para que no exista plena confianza en la compañía es la forma como está registrada y estructurada como empresa. En adelante, esbozaremos cada uno de estos aspectos y cómo mantienen a Reserve en un punto intermedio entre confiar y no confiar en la compañía.

Pasado dudoso

La aplicación de Reserve vio la luz en enero de 2021, aunque el protocolo del token RSV existe desde por lo menos el año 2019. El director ejecutivo de la compañía es Nevin Freeman; el director de tecnología para el protocolo es Matt Elder; mientras que Matt Robinson funge como director de tecnología para el sistema de pagos de la aplicación. Pero hay un nombre que destaca en el equipo de Reserve y es el del venezolano Gabriel Jiménez. Algunos ubican más fácilmente a Jiménez como creador en Venezuela del Petro, una moneda digital que prometía convertirse en una especie de Bitcoin mejorado para el Gobierno de Nicolás Maduro, pero que, tras varios cambios en su concepción y uso, dejó de ser considerada dentro del estándar de lo que los teóricos de la criptografía consideran propiamente una criptomoneda.

Gabriel Simón Jiménez Marrón

Todavía en la Internet se puede ubicar un vídeo, que se remonta a marzo de 2018, cuando Gabriel Simón Jiménez Marrón, hoy director de operaciones de Reserve, firmaba con el Gobierno de Maduro los documentos para la creación del Petro.

 

Un reporte de la agencia AP describía a Jiménez Marrón, entonces estratega jefe de la criptomoneda Petro, como un expasante del Congreso de los Estados Unidos que una vez organizó protestas contra la misma administración socialista que luego en 2018 estaba ayudando a eludir las sanciones financieras estadounidenses. Gabriel Jiménez fue catapultado a una especie de estrellato tecnológico en Venezuela el mismo año cuando estuvo junto al presidente Nicolás Maduro en la televisión nacional firmando un contrato para posicionar la moneda incipiente entre los inversores internacionales. Maduro describió a su empresa como «jóvenes genios venezolanos». Sin embargo, hace solo unos años, Jiménez estaba en los Estados Unidos haciendo campaña por sanciones financieras contra el gobierno de Maduro y trabajando como pasante para la congresista republicana de Florida Ileana Ros-Lehtinen, una fuerte crítica de Maduro. Su exjefa creía que Jiménez o cualquier otra persona que estuviera detrás del Petro debía ser considerado para las sanciones también. Jiménez, en una entrevista, defendió que su trabajo para el Gobierno venezolano tenía un propósito mayor, no político: empoderar a los venezolanos que luchan por alimentarse en medio de una elevada inflación. Dijo que su trabajo en lo que se convertiría en el Petro comenzó cuando regresó a Venezuela en 2015 y se unió a otros empresarios tecnológicos para diseñar una moneda digital. Luego, el grupo buscó asociarse con el gobierno con la esperanza de sacar de las sombras el comercio clandestino de criptomonedas de los venezolanos y ponerlo en circulación legal. Si el Petro despega, dijo, los venezolanos podrían cambiar libremente sus bolívares sin valor por una moneda más estable, dándoles la oportunidad de reunir capital y ahorrar.

Antes del Petro, Jiménez Marrón, a través de su empresa venezolana Social US, C.A., había anunciado en 2017 el lanzamiento de una nueva startup conocida como INVOT, un servicio de asesoría e inversión en criptomonedas en Venezuela. INVOT fue descrito como el prototipo de un robot mentor que combinaba la tecnología de contratos inteligentes basada en la plataforma Ethereum, añadiendo un conjunto de herramientas mayoritariamente relacionadas con el ecosistema de las criptomonedas. El equipo de trabajo estaba integrado en su mayoría por profesionales venezolanos provenientes de escuelas como MIT, Berkeley, University of Illinois at Chicago (EE.UU.), IESA y Universidad Simón Bolívar (Venezuela). Pero la iniciativa de INVOT tuvo una vida corta, no logró mayores éxitos y su final coincidió con el involucramiento de Gabriel Jiménez Marrón en 2018 con la creación del Petro. Social US es una empresa hermana de The Social US LLC, una firma registrada por Jiménez Marrón en el estado de la Florida el 25 de mayo de 2016, bajo el número L16000102779, con sede en el 800 N Ashley Dr., Tampa, FL 33602.

Gabriel Jiménez Marrón junto al equipo de The Social Us
THE SOCIAL US LLC, firma registrada en 2016 por Gabriel Jiménez Marrón en el estado de Florida. Hoy la firma se encuentra inactiva.

Hace ya más de una década, en una gira por Medio Oriente, el difunto expresidente venezolano Hugo Chávez hablaba de emitir una moneda respaldada en petróleo. Ese proyecto nunca derivó en nada; durante años se firmaron acuerdos con diferentes proveedores. Los rusos Denis Druzhkov y Fedor Bogorodskiy fueron algunos de los que tuvieron en sus manos el proyecto del Petro, pero problemas legales fueron truncando la operación. Hasta que a Gabriel Simón Jiménez Marrón se le ocurrió la idea de ofrecerle al Gobierno venezolano una criptomoneda, y para cerrar el negocio, la vendieron como el gran sueño de Chávez: el Petro, fundamentada en principios similares a los que hoy sustentan Reserve, pero anclada a las reservas de crudo venezolano. A cambio, Jiménez recibiría un 3% en comisiones de todas las transacciones realizadas a través de la criptomoneda, después de los $250 millones.

Fue justamente mediante Social US, C.A. su compañía registrada en Venezuela, que Gabriel Jiménez Marrón fue contratado por la Superintendencia de los Criptoactivos y Actividades Conexas de Venezuela (SUPCACVEN), entidad creada en 2017 por el Gobierno de Maduro, con el propósito que Jiménez desarrollara el “Proyecto Petro”, como consta en el contrato.

Según la web Panampost, para lograr este acuerdo, en el que Jiménez recibiría el 3 % de las operaciones ejecutadas, se pactó una serie de requisitos con la administración pública a través de la Superintendencia de los Criptoactivos de Venezuela y Actividades Conexas Venezolana, representada por el superintendente Carlos Vargas Urbina, por una parte, y Social US C.A., por la otra.

Entre los compromisos adquiridos por parte de la empresa en cuestión se encontraban: inaugurar oficinas de representación y promoción en Tokyo, Seúl, Singapur, Chicago, Londres, San Francisco y Nueva York. Además, se comprometería a listar al petro en al menos 18 exchanges, de los cuales dos debían estar entre los diez más importantes. Para lo cual se acordó que el Gobierno otorgara a la empresa un “adelanto no reembolsable” de 500 000 dólares.

Para llevar a cabo estas operaciones, se firmó un contrato de confidencialidad entre las partes. Esto debido a ciertas condiciones de índole política, como el hecho de entregar absoluta autoridad a empresarios privados para actuar en nombre del Estado y el petro, y así explotar económicamente el mismo, a través de la concesión emitida por la Superintendencia de Criptoactivos, representada por el superintendente Carlos Eduardo Vargas Urbina.

Gracias a las gestiones realizadas por parte del entonces superintendente de criptoactivos de Venezuela, Carlos Vargas Urbina, a Social US C.A. se le entregó una serie de informaciones confidenciales que le permitió manipular el sistema de criptomonedas venezolano.

En ese sentido, la empresa Social US tuvo acceso a:

1. Listado de venezolanos con máquinas de criptomonedas.

2. Cantidad y ubicación de máquinas de criptomonedas existentes en Venezuela.

3. Datos de producción.

4. Registro de las exchange.

5. Transacciones, ofertas y compras del Petro a nivel mundial.

6. Control de las oficinas del Petro a nivel mundial.

7. Comisiones del 3 % de las operaciones ejecutadas por el Estado a través del Petro.

Según investigaciones del abogado venezolano Marco Ascanio, y presentadas en un informe ante la hoy desaparecida Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, afecta al chavismo e instalada en 2017, una empresa de origen suizo denominada Hermes Management S. A., y representada por Dariusz Jasiczek, habría comprado mil millones de dólares en petros. Ello significaría una jugosa comisión para los “empresarios” de Social US (de aproximadamente $30 millones). Además, otras empresas, como “MAB Investment Holding Corp” y “Origen Tecnología SPA” habrían recibido una LOI (carta de intenciones) para importar 3.000.000 de cajas CLAP, con un precio de 29 dólares por unidad (87 millones de dólares en total), lo que representó un sobreprecio de 60 %, haciendo uso del Petro.

Contrato entre Social US, empresa de Gabriel Jiménez Marrón y la Superintendencia de Criptoactivos del Gobierno de Venezuela

En agosto de 2018, a solo meses de la creación del Petro, el abogado Marco Ascanio acusó a Jiménez Aray de haber formado parte de una organización criminal en Venezuela, cuyo único propósito fue el de enriquecerse y traicionar a la patria. Ascanio acusó a Jiménez y al hoy exsuperintendente de criptoactivos Carlos Vargas, de la comisión de los delitos de instigación pública; zozobra en la colectividad; instigación a delinquir; asociación para delinquir; conspiración; traición a la patria; atentado contra el espacio geográfico; contratación ilícita por funcionario público; expedición ilegal, forjamiento y/o alteración de certificaciones que perjudican el patrimonio del estado; obtención de lucro ilegal en acto de la administración pública; tráfico de influencias; y uso indebido de información reservada. Junto a ellos, el abogado también responsabilizó a José Millán Borrome, Carolina Bouzas, Rafael Cordero y Johnnathan Gorsira y Tobías Carrero.

Entre los argumentos esgrimidos por Marcos Ascanio está el haber instrumentado acciones con el objetivo de infiltrar el Petro, así como casas de cambio, la data de mineros de Venezuela y todas las operaciones que se realizaban con la criptomoneda venezolana.

Las denuncias contra Gabriel Jiménez Marrón provocaron que fuera excluido de los acuerdos con el Gobierno de Venezuela. En 2021 Jiménez Marrón fue señalado aseguró que su decisión de trabajar con la administración de Maduro en 2018 fue un gran error.

El expasante del Congreso de EE. UU. parecía entonces decidido a combatir la inflación en espiral en su país de origen. El programador de 31 años, que actualmente reside en los Estados Unidos, esperaba impulsar una «revolución de las criptomonedas» en Venezuela a través de Reserve.

En un artículo publicado por Deutsche Welle, Gabriel Jiménez fue citado diciendo: “Fui ingenuo en ese momento, y todavía me duele ver cómo el gobierno está haciendo un mal uso del Petro como arma política».

Cuando Jiménez dejó el movimiento antigubernamental de Venezuela para trabajar para Maduro, esperaba que el token Petro les diera a los venezolanos la libertad necesaria para eludir las sanciones de Estados Unidos.

Una persona consultada señaló que Jiménez Marrón se convirtió en una especie de “doble agente”, trabajando por un lado en el desarrollo del Petro para el Gobierno venezolano, pero a fungiendo a la vez como informante del Gobierno estadounidense.

Un experto consultado comentó que la tecnología en torno al Petro fue formulada utilizando el Sistema de Ventanas X, conocido simplemente como X11 o X. Se trata de un sistema de ventanas, común en sistemas operativos del tipo UNIX, que fue desarrollado a mediados de los años 1980 en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), para dotar de una interfaz gráfica a los sistemas Unix. El protocolo permite la interacción gráfica en red entre un usuario y una o más computadoras haciendo transparente la red para este. Generalmente se refiere a la versión 11 de este protocolo, X11, el que está en uso actualmente. X es el encargado de mostrar la información gráfica de forma totalmente independiente del sistema operativo. Según el experto, el protocolo X11 hacía el sistema utilizado para desarrollar el Petro fuese vulnerable a intrusiones.

Sin embargo, las cosas no parecieron salir como Jiménez esperaba con el Petro.

En 2020 Jiménez Marrón contó su propia versión sobre sus negocios con el Gobierno venezolano en una entrevista con el The New York Times. Allí, Jiménez se mostró como víctima y dijo sentirse arrepentido.

La entrevista señala que posterior a su salida de Venezuela, “Jiménez aún no tenía dinero, pero una empresa emergente de criptomonedas en el área de la bahía de San Francisco (Reserve) le permitió trabajar en sus oficinas, comer de su refrigerador y quedarse en el sillón del departamento del director ejecutivo. Hace poco, nos reunimos en un restaurante cerca de ahí. Sacó un cuaderno negro, en el que estaba escribiéndoles cartas de disculpa a los amigos que había perdido”.

 

Desde su creación, el Petro ha pasado de correr en Ethereum, como había concebido Jiménez Marrón, a la cadena de bloques de New Economy Movement (NEM) y luego a una blockchain privada. Así mismo, pasó de ser una blockchain descentralizada, a ser una blockchain federada, descentralizada de nuevo y finalmente un proyecto centralizado. También, el proyecto pasó de ser considerado por ley como la tokenización de un contrato a futuro por un barril de petróleo a no serlo. La fórmula pasó de tomar en cuenta exclusivamente al Petróleo y ahora determina su precio con una cesta de commodities que incluye al oro y al diamante, afectados por un factor de corrección. Y finalmente, en la práctica el valor del Petro ni siquiera refleja al comportamiento real de precios de los commodities que lo sustentan, según Beincrypto.

Los escándalos en torno al padre del director de operaciones de Reserve

En su denuncia contra Gabriel Jiménez Marrón ante la Asamblea Nacional de Venezuela, el abogado Marcos Ascanio se refirió también a Gabriel Arturo Jiménez Aray, el padre de Jiménez Marrón, sobre quien señaló, es Licenciado en Derecho egresado de la Universidad Católica Andrés Bello de Venezuela, especializado en negocios y tributación financiera nacional e internacional. Tiene estudios en los Estados Unidos en la University of Central Florida y la University of Denver. También cursó la carrera de Banca y Finanzas en London Metropolitan University. Fue asistente y secretario del Cuarto Juzgado Mercantil y Co Juez de la Tercera Corte Municipal, Director Adjunto de Colección y Director Judicial en el Banco Hipotecario de Occidente. Ejerció el derecho privado y fue asesor jurídico de organismos públicos y privados venezolanos. En los Estados Unidos Jiménez Aray se desempeñó como vicepresidente de Soluciones de Información Aplicada, Inc. Gabriel Jiménez Aray fue señalado por el abogado, de operar junto a su socio José Luis Santoro, una red de lavado de dinero y tráfico de drogas ligada a carteles colombianos y a la mafia siciliana en Canadá.

Gabriel Arturo Jiménez Aray

“Es evidente que el plan orquestado por el ciudadano Gabriel Simón Jiménez Marrón, su familia (abuelo y padre), y un grupo de seguidores en EEUU creó las condiciones de predisposición para el llamado bloqueo imperial lo que ha traído como consecuencia la grave situación económica y social que vivimos actualmente los venezolanos. Posteriormente se presenta en el país ante las autoridades gubernamentales con la solución para evitar el bloqueo y para que el Estado Venezolano pueda tener autonomía financiera, equilibrio macroeconómico a través de un sistema y esquema basado en el Petro y los cripto activos, y así poder hacer transacciones financieras para compras y pagos internacionales y no ser objeto de bloqueos y confiscación por parte de EEUU”, señaló Ascanio en su denuncia. El abogado denunció también: “una estructura de alto nivel del crimen organizado transnacional, para la legitimación de capitales y activos integrada por los antes mencionados y su lacayo Carlos Eduardo Vargas Urbina hoy en representación de la derecha en la Asamblea Nacional Constituyente”.

Según el abogado, la “organización criminal” la conformaron Gabriel Jiménez Marrón, Carlos Vargas y participaron en ella Simón José Jiménez Salas, involucrado en la estafa del Banco Peravia en República Dominicana, asesor de la superintendencia de criptoactivos; y Gabriel Jiménez Aray, quien posee alerta roja de INTERPOL por la estafa al Banco Peravia en República Dominicana. Igualmente fue denunciada Carolina Bouzas, asistente personal del exsuperintendente Carlos Vargas, quien tenía un contrato de confidencialidad con Vargas, además del propio Gabriel Jiménez Marrón con quien  la mujer mantenía una relación sentimental. Bouzas fue acusada de haber filtrado la data del Registro de Mineros y las Exchange y gestión de la SUPCACVEN, en asociación con los nombrados anteriormente.

Marcos Ascanio afirmó que el plan de Jiménez Marrón se trató de un caso de delincuencia organizada y sostiene que Gabriel Simón Jiménez Marrón ejecutó su plan en dos etapas, la primera durante el año 2014 en los Estados Unidos donde trabajó junto a la Congresista Republicana Ileana Ros-Lehtinen, cuando organiza la caravana por la libertad de Venezuela “The Freddom Venezuela”, en coordinación con grupos de venezolanos de Miami con el fin de presionar para la aprobación de las sanciones, bloqueos “y hasta la intervención de Venezuela bajo la supuesta premisa de ayuda y defensa de los Derechos Humanos”, según un reporte de Maibort Petit en la web Venezuela Política.

La segunda etapa se llevó a cabo a mediados del año 2016 cuando Gabriel Jiménez se va a Venezuela luego de registrar en Florida la empresa The Social Us LLC y establece una oficina que diseña la emisión de la primera criptomoneda venezolana a través de una empresa llamada INVOT. En 2017, en alianza con el constituyente Carlos Eduardo Vargas Urbina, elabora la estrategia de implementación del Petro y de todo el andamiaje tecnológico para su emisión, al igual que estructura la “Superintendencia De Criptomonedas y Actividades Conexas Venezolana, donde su empresa The Social US es beneficiada con un contrato donde se le otorgan las competencias de desarrollo, implementación, tecnología, software, marketing, comercialización, implementación de las casas de cambio, control sobre las transacciones, del Petro y los cripto activos. Esto a cambio del cobro de comisiones por todas las transacciones y usos del Petro y las criptomonedas, de igual forma los contratos de intención (L01), deben ser remitidos por la empresa Social US a la superintendencia”.

Gabriel Arturo Jiménez Aray, padre de Gabriel Jiménez Marrón, pasó de ser un empleado de nivel medio del Gobierno venezolano a formar parte de la directiva del Banco Peravia en República Dominicana, entidad que debió ser intervenida por el Gobierno dominicano, tras detectarse que Jiménez Aray y varios de sus socios habían cometido un cuantioso fraude que condujo a la quiebra del banco. Detalles completos del caso pueden conocerse aquí.

En un caso aparte, pero encabezado por el banco otrora dirigido por el padre del hoy director de operaciones de Reserve; el empresario venezolano Omar José Farías Luces y su hijo, Omar Gustavo Farías Pacheco, Presidente y Vicepresidente, respectivamente, de Seguros Constitución y ARS Constitución en República Dominicana, aprovecharon su relación con los también venezolanos José Luis Santoro Castellano y Gabriel Arturo Jiménez Aray, directivos del Banco Peravia, para “hacer maniobras fraudulentas típicas del lavado de activos en perjuicio del banco y sus ahorrantes.” Farías Luces fue arrestado en 2016 en República Dominicana, acusado de fraude.

Gabriel Arturo Jiménez Aray, el venezolano acusado de fraude y lavado de dinero que ahora es testigo en el caso en los Estados Unidos contra la extesorera nacional venezolana Claudia Díaz Guillén

En un caso diferente, Gabriel Jiménez Aray se declaró culpable en los Estados Unidos, bajo sello, el 20 de marzo de 2018, de un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero. Como parte de su declaración de culpabilidad, Jiménez admitió que, como parte del plan, conspiró con el co-conspirador, el empresario venezolano Raúl Gorrín Belisario, y otros para adquirir Banco Peravia en República Dominicana, a través del cual ayudó a lavar dinero de sobornos y los fondos del plan.

Jiménez Aray y sus co-conspiradores tomaron la decisión de utilizar el Banco Peravia para pagar sobornos a funcionarios del Gobierno venezolano, a cambio de contratos para llevar a cabo planes de cambio de moneda y lavar el dinero obtenido de la ejecución de esos planes de cambio de moneda relacionados con fondos provenientes de Petróleos de Venezuela, SA (PDVSA).

El padre del hoy director de operaciones de Reserve admitió haber facilitado transacciones ilegales y pagos de sobornos a funcionarios extranjeros. Además, facilitó desembolsos en efectivo, transferencias bancarias y otras transacciones financieras con carácter ilícito.

Quejas y dudas sobre el servicio

Desde el lanzamiento de la aplicación de Reserve las quejas de usuarios y conocedores de las criptomonedas no se han hecho esperar. En algunos casos han sido reclamos por fallas en la aplicación, e irregularidades en las transacciones realizadas por los Proveedores de Liquidez Independientes; en otros se ha debido a fallas en la atención al cliente, limitaciones y suspensiones injustificadas de cuentas y dudas sobre el respaldo en activos real con que cuenta Reserve, aunque la compañía asegura contar con respaldo de algunos de los principales inversores ángeles de Silicon Valley y muchos de los fondos más prolíficos en criptografía.

La compañía cita en su web, como inversores, a una treintena de fondos de inversión, intercambios de criptomonedas, cofundadores de multinacionales de tecnología financiera, entre otros. Se trata de un número significativo de  inversionistas para un token que a la fecha cuenta con un comercio diario de menos de $40.000, según CoinMarketCap, y que ocupa una posición superior a 500 entre las criptomonedas más comerciadas en el mundo, donde el primer puesto es para Bitcoin, la más comerciada a nivel mundial.

Algunos cursos de criptomonedas ofrecidos por la compañía tampoco reciben buenas críticas en las redes sociales.

Paraíso fiscal y sede paralela

En distintas oportunidades Reserve, Inc. ha declarado tener su sede en la ciudad de Oakland, al este de la bahía de San Francisco, en California. Tanto en Twitter, como en la descripción de sus aplicaciones en la Google Play, tienda de aplicaciones para Android; como en la App Store de Apple, Reserve, Inc. ha afirmado contar con el número 31000162768203 en el Registro de Negocios de Servicios Monetarios (MSB, por sus siglas en inglés) de la Red de Ejecución de Delitos Financieros de los Estados Unidos (FinCEN por sus siglas en inglés). No obstante, una búsqueda de ese número de registro en la MSB no devuelve ningún resultado.

 

No obstante, una búsqueda en la MSB más profunda arroja algo diferente. Reserve, Inc. figura con el número 31000204408253, bajo el nombre legal de la fiduciaria Pine Grove Consulting, Inc. La compañía está habilitada para operar en el estado de Nevada, en la dirección: 450 Sinclair St, Reno, NV 89501. El registro no menciona como sede a Oakland o California.

Una captura de pantalla que data del mes de febrero de 2022 y una actual revelan que extrañamente el número de registro de la compañía en la MSB ha dejado de estar disponible en la web de Reserve.

La dirección en Reno, según Google Maps y según la web del centro de estudios superiores, coincide con la del Centro de Innovación de la Universidad de Nevada.

El Innevation Center está diseñado para construir conexiones entre la Universidad y la comunidad. Las membresías están disponibles para todos los miembros de la Universidad y la comunidad local. Los miembros tienen acceso a áreas de co-working, un Makerspace, salas de conferencias y alquiler de oficinas a puerta abierta y cerrada. Los miembros disfrutan de acceso a oportunidades de tutoría empresarial y creación de redes. Las salas de conferencias también están disponibles para todos los usuarios de la comunidad para reuniones y eventos.

En cuanto a Pine Grove Consulting, Inc., se trata de una firma fiduciaria cuyo CEO es Nevin Freeman, el mismo de Reserve, Inc. Según dnb.com, la compañía tiene su sede en California en el 2323 Broadway Oakland, CA, 94612-2414.

2323 Broadway Oakland, CA, 94612-2414. Sede de Pine Grove Consulting, Inc., administradora legal de Reserve

Pine Grove afirma tener el objetivo estratégico de desarrollar un mercado internacional innovador para Internet de las cosas ("IoT Marketplace") mediante el suministro de soluciones inteligentes de extremo a extremo.

No está claro por qué una compañía como Reserve, Inc., que tiene su sede física en California, declara como dirección, en su registro en la FINCen, la de un centro de innovación localizado en Nevada, un estado diferente, y particularmente en una universidad pública como la Universidad de Nevada. Tampoco está claro por qué una compañía que asegura estar respaldada por más de una treintena de inversionistas, no cuenta con otro tipo de instalaciones como sede. Igualmente, no se conoce que Reserve cuente con autorización de las autoridades financieras de Venezuela, Colombia, Argentina, Perú y Panamá, para operar como una Fintech en esos países.

Pero hay algo que sí está claro. En 2021 la investigación periodística de los Pandora Papers reveló que “Durante la última década, Dakota del Sur, Nevada y más de una decena de estados estadounidenses se convirtieron en líderes en temas de secreto financiero”.

Secreto tributario, regímenes que permiten a empresas eludir el pago de impuestos, o a particulares evitar pagos durante una sucesión... estos estados compiten por atraer fondos, estadounidenses y extranjeros.

"Alrededor de la mitad de los estados" del país "están en esta competencia", explicó a la AFP Chuck Collins, del Institute for Policy Studies, y uno de los expertos que dio elementos de contexto a los periodistas que trabajaron en los Pandora Papers. El especialista citó entre otros a Alaska, Wyoming y Nevada. Todo el mundo, desde los abogados londinenses hasta los trust suizos han visto la oportunidad y se han ofrecido a ayudar a los más ricos a trasladar sus cuentas corrientes desde las Bahamas o las Islas Vírgenes Británicas a Estados como Nevada, Wyoming o Dakota del Sur, según Bloomberg.

La centenaria institución financiera europea Rothschild abrió en 2016 oficina en Reno (Nevada), a solo unos bloques de distancia de los míticos casinos Harrah y Eldorado. Se dedicaría así a sacar las fortunas de sus clientes extranjeros de países como las Islas Bermudas, donde están sujetas a la nueva normativa de divulgación de información, e introducirlas en sus trust de Nevada donde están exentas.

La "pequeña ciudad más grande del mundo", según se autodenomina, es un lugar original para crear un centro global de fuga de capitales. Si se quisiera rodar una película sobre Las Vegas en 1971, se tendría que rodar en Reno, con sus hoteles y casinos abiertos 24 horas y su arsenal de armas de fuego. Las luces de neón de color rosa de los casinos aún lucen, aunque estén prácticamente vacíos, dado que los viajeros ya prefieren ir a Las Vegas, meca de los casinos en la actualidad, que está a poco más de una hora de vuelo.

Scott Cripps, un abogado experto en cuestiones fiscales que ha prestado sus servicios a Bank of the West, la quinta entidad financiera más importante de California, filial del gigante francés BNP Paribas, ha sido también director gerente de una empresa fiduciaria en Nevada y explicó en 2016 que mover el dinero desde los paraísos fiscales a Nevada ha sido parte del nuevo negocio de Rothschild. "Una gran cantidad de personas está dispuesta a hacer lo mismo", aseguró en 2016.

Para clientes ricos extranjeros "la privacidad es muy importante, sobre todo para los que vienen de países donde la corrupción es un problema de primer orden". Una familia turca adinerada utiliza la sociedad fiduciaria de Rothschild para mover fondos de las Islas Bahamas a EE UU, aseguró Cripps. Otros clientes, una familia de origen asiático, ha transferido fondos desde las Bermudas a Nevada. Los clientes, explicó Cripps, suelen ser familias de países extranjeros que tienen a sus hijos viviendo en Norteamérica.

Nevin Freeman, director general y cofundador de Reserve, es un entusiasta de las criptomonedas. Anteriormente, Freeman fue director tecnológico de RIABiz.com, una publicación de información sobre la industria de asesores financieros independientes. Asimismo, fue director de sistemas de información en MetaMed Research, Inc., una empresa emergente de investigación médica. De igual modo, el CEO de Reserve fue cofundador de Paradigm Academy, una incubadora de empresas emergentes.

Nevin Freeman

En un video se ve a Freeman entrevistando en 2019, en Davos (Suiza), al empresario Luke Nosek, cofundador de PayPal.

Futuro incierto

Con un cúmulo de aspectos opacos, no hay un panorama claro sobre hacia a dónde se dirigen, tanto los tokens, como los servicios ofrecidos mediante la aplicación de Reserve. Mientras los más optimistas piensan que se trata de un proyecto genial, que les está ayudando en sus vidas, los más pesimistas consideran que un fracaso de sus tokens pudiera dar al traste con el uso de la aplicación, prediciendo que más temprano que tarde los servicios y los tokens por otros aplaudidos, pudieran terminar convirtiéndose en una estafa, como algunos internautas lo comentan en las redes. Aquí mostramos las versiones  traducidas y originales en inglés de algunos de esos comentarios. 

 



Semanario El Venezolano. Madrid, del 03 al 16 de agosto de 2022

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