Acuerdo de colaboración de Alex Saab con los Estados Unidos contemplaría operación de extracción de Venezuela de su esposa Camilla Fabri

Por Cocky de la Torre

Luego del juicio por blanqueo de dinero contra el profesor estadounidense Bruce Bagley, ha quedado en evidencia que el empresario colombiano Alex Saab había estado en conversaciones con agencias federales de los Estados Unidos, al menos desde el año 2017. Desde entonces el barranquillero había facilitado algunas informaciones relacionadas con Venezuela.

El empresario y sus mediadores habían ideado algunos mecanismos de seguridad para burlar a las agencias de Inteligencia de Venezuela y que no se filtrasen los detalles de sus contactos con organismos federales estadounidenses o que se conocieran algunas intimidades acerca del intercambio de información, que pudieran poner en riesgo la seguridad o libertad tanto del colombiano como de sus familiares y socios más próximos.

Fue en esas conversaciones que jugaron un importante papel tanto Bagley, como Jorge Luis Hernández Villazón, alias «Boli» o «Boliche», quien sirvió como mediador entre Saab y el profesor de estudios internacionales de la Universidad de Miami, Bruce Bagley.

Las omisiones hechas en los expedientes judiciales tanto sobre Bagley como de Saab, hacen presumir que existió y existe un arreglo de cada uno de ellos con autoridades federales, para que no sean del dominio público, a propósito de los acuerdos de reducción de sentencias, que incluirían la revelación de identidades y otros datos, especialmente sobre la estructura financiera del colombiano y de la manera como eran administrados fondos del Gobierno de Venezuela en distintos bancos a nivel internacional.

Entre sus negociaciones, según personas familiarizadas con el asunto, el considerado «enviado especial» por el Gobierno de Venezuela, trataría de llegar a un acuerdo con las autoridades de los Estados Unidos que le permita ganar tiempo y mediante una operación de extracción, con apoyo estadounidense, sacar de territorio venezolano a su esposa Camilla Fabri y a las dos hijas de la pareja, quienes se encuentran bajo el control del Gobierno de Nicolás Maduro.

Según las mismas fuentes, la Inteligencia cubana (G2) había olfateado previamente las intenciones de la pareja y actuó en consecuencia cuando la italiana visitó Cuba en septiembre de 2021 para solicitar un permiso en la embajada de Cabo Verde en la Habana, con el propósito de viajar a reunirse con su marido, mientras éste todavía permanecía preso en el país africano y no había sido extraditado a los Estados Unidos. No obstante el personal cubano sugirió, argumentando un tema de seguridad, que la italiana no fuera a ninguna embajada o consulado de Cabo Verde en ningún otro país, sino realizar el trámite a través del Gobierno de Cuba, basándose en que el Gobierno del país caribeño tenía buenas relaciones con sus pares de la nación insular africana.

El G2 al parecer había detectado las intenciones de la pareja Saab-Fabri, con el fin de que la italiana viajara con sus dos hijas a Cabo Verde para acompañar a su marido, en donde luego ella desaparecería para refugiarse en otro lugar del mundo, en el que recibiría protección de los Estados Unidos. Pero el plan fue abortado gracias a la detección del G2 y la Inteligencia venezolana.

En una nueva fase se estaría planificando ahora una operación de extracción de Fabri y de sus dos hijas para sacarlas de Venezuela y ofrecerles protección, como parte del acuerdo de colaboración del empresario colombiano con las autoridades de los Estados Unidos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *