¿Serán capaces Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Tareck El Aissami de ponerle coto al desenfrenado poder y a la actividad narcotraficante de Pedro Luis Martín Olivares en Venezuela?

Por Sidney Phillips

Pedro Luis Martín Olivares, exjefe de Inteligencia Económica del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) de Venezuela, contra quien el Departamento de Estado ha ofrecido una recompensa de $10 millones, por participar en el envío de cargamentos de droga a los Estados Unidos, continúa operando a sus anchas en Venezuela.

Una persona familiarizada con el asunto ha opinado que se debe apoyar la política de depuración emprendida por Nicolás Maduro, como mandatario de Venezuela; Diosdado Cabello, como máxima autoridad del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y Tareck El Aissami, como ministro de Petróleo; tanto dentro del partido de Gobierno, como en Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA); pero aseguró no entender porqué esa depuración no alcanza a Pedro Luis Martín Olivares, pues éste continúa controlando negocios millonarios en PDVSA, relacionados algunos con la comercialización de nitrógeno en zonas limítrofes con Colombia, destinados a proveer a laboratorios de procesamiento de cocaína y a la participación del exjefe de inteligencia venezolano en el tráfico de drogas.

La misma persona ha señalado que no debería seguir protegiéndose dentro de la estructura oficialista en Venezuela, a un individuo como Martín, solicitado internacionalmente por tráfico de drogas, por quien la DEA ha ofrecido una recompensa. Supone que sería la mejor forma que tendría el Gobierno de demostrarle al mundo que en Venezuela se está propiciando un cambio de rumbo y una efectiva depuración, pues no debería seguir protegiéndose a alguien que hasta hace poco tiempo fue la mano derecha del exjefe de contrainteligencia militar venezolano Hugo Armando Carvajal Barrios, ahora preso en España he reclamado en extradición por los Estados Unidos, en donde enfrenta acusaciones por narcotráfico, actividades éstas en las que Carvajal habría contado también con la colaboración de Martín.

Martín dispone de conexiones políticas a lo largo y ancho de Venezuela. Daniel Haro, exalcalde chavista de Cantaura, ciudad de la zona oriental de Venezuela, reconoció en un vídeo en 2020 que con la ayuda de líderes del Gobierno socialista había sido trasladado a Caracas, para recibir tratamiento por COVID-19, en el Hospital de Clínicas Caracas, un centro asistencial privado, en el que la atención puede oscilar entre cientos y miles de dólares. En el vídeo el alcalde agradeció, entre otros, a Pedro Luis Martín Olivares. Según ha dicho una persona consultada, la relación con Haro conllevó supuestamente la participación de ambos en distintas actividades tanto en el ámbito petrolero, como en el tráfico de drogas, en el municipio Freites, otrora gobernado por el entonces alcalde y uno de los municipios más grandes de Venezuela, de dimensiones similares al estado Carabobo. Freites se convirtió desde entonces en tierra fértil para las actividades de Martín al margen de la ley.

Pedro Luis Martín está vinculado también a Freddy Bernal, gobernador del estado Táchira, electo en 2021 en un proceso comicial cuyos resultados han sido desconocidos por la oposición. En Táchira, estado fronterizo de Venezuela, que limita con Colombia, Martín encontró refugio para su negocio negocio de comercialización de nitrógeno, en el que ahora se concretaría sus esfuerzos.

Porqué los Estados Unidos acusan a Pedro Luis Martín-Olivares de delitos de narcotráfico y cómo es la actividad actual del venezolano en la frontera entre Colombia y Venezuela




Semanario El Venezolano. Madrid, del 03 al 16 de agosto de 2022

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