Nayshar Flores, el contratista que utilizó una estructura de firmas en paraísos fiscales para adquirir inmuebles en Florida tras hacer fortuna con el chavismo en Venezuela

Por Claudia Smolansky
armando.info

Entre 2011 y 2016, Nayshar Flores conquistó Brickell, el distrito financiero de Miami. Entonces llevó adelante una intensa campaña de compra de inmuebles en una de las zonas más exclusivas de la ciudad, financiada por su buena estrella como contratista de los militares venezolanos. Aunque su apellido podía tener resonancias políticas en el régimen de Caracas y venía de ser socio del yerno de Diosdado Cabello, nada de eso impidió que cayera en una mala racha judicial en Estados Unidos.

Nayshar Flores Cabrera cuida las apariencias, en lo personal y lo profesional. No resulta sencillo seguirle el rastro ni en Venezuela, ni en Estados Unidos o Panamá.

Por fortuna llegaron los Pandora Papers. En esta filtración de 11,9 millones de documentos recibida por el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (ICIJ, por sus siglas en inglés), y compartida con más de 600 periodistas de 150 medios de comunicación, entre ellos Armando.info, aparecen los rastros de tres empresas que Flores Cabrera incorporó en 2014 en Panamá, que se suman a otras seis compañías con fines comerciales distintos, registradas en Florida.

Pocos en el público saben quién es. Se trata de un individuo de 44 años de edad que llegó a ser contratista de entes militares como la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim) y fue socio del yerno de Diosdado Cabello, el cantante Omar Acedo.

La bonanza que vivió a partir de esos negocios se refleja en un solo dato: en seis años compró 16 apartamentos en lujosos condos de Miami. Sumados, los precios de esos inmuebles totalizan unos 7,5 millones de dólares.

La lista de bienes de Flores Cabrera incluye además un avión, valorado en 1,6 millones de dólares, que adquirió en 2014. Pero su auge inmobiliario empezó antes, en 2011, cuando adquirió dos apartamentos en el Icon, una de las edificaciones más suntuosas de Brickell, el corredor ejecutivo y financiero de Miami. El complejo, con vistas a la bahía, incluye, entre otras prestaciones high end, un hotel de la franquicia W. En 2015, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en el sur de la Florida -ahora, de nuevo, un mercado caliente- permitió conocer que entre los vecinos del Icon Brickell con problemas hipotecarios se encontraban  Jennifer López y Marc Anthony. Entre ambos apartamentos, Flores Cabrera debió desembolsar unos 688.200 dólares, según documentos públicos del distrito de Miami Dade.

Ese 2011, Flores Cabrera ya acumulaba experiencia como proveedor del Estado. De acuerdo con el Registro Nacional de Contratistas (RNC), detentaba contratos con la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim) y la Guardia de Honor Presidencial o Casa Militar. A ambos entes suministró colchones, mesas de noche, aires acondicionados, papeleras, pinturas de caucho, kits de herramientas, materiales de computación y de oficina, a través de su empresa Suministros Nayshar. En marzo de ese año la empresa se suscribió al programa de Empresas de Producción Social (EPS) promovido por la estatal petrolera Pdvsa, y en diciembre cambió su nombre a Distribuidora Sumintegra 77.

La compra en Icon fue el origen de una expansión vigorosa del patrimonio de Nayshar Flores en la rutilante avenida Brickell. En julio de 2012 creó dos compañías, Millecento 1810 y Millecento 2310, con las que se hizo del control de dos apartamentos en el edificio 1100 Millicento, cuya publicidad destacaba que era la primera construcción residencial en el mundo que exhibía un diseño interior creado por Paolo Pininfarina, ingeniero y diseñador industrial italiano reconocido por su trabajo en marcas de automóviles como Ferrari y Alfa Romeo.

Y también apuntó a The Bond, un edificio que, en palabras de su desarrollador, Alan Ojeda, busca “crear un entorno similar al estilo de vida de la alta sociedad europea de James Bond de los años 50 y 60”. Además lo describió como un condominio para la alta sociedad internacional que está comprando inmuebles en la actualidad. Sus precios lo confirman. Flores compró dos inmuebles, en 2013, a través de sus empresas The Bond 3109 y The Bond 1506,  por los que pagó 1,13 millones de dólares.

Conexiones verde oliva

Según se constata en la filtración de los Pandora Papers, en 2014 Flores creó en Panamá tres empresas con fines de inversión, a través de las gestiones del bufete panameño Alemán, Cordero, Galindo & Lee (Alcogal), cuyos directores, Fernando Antonio Gil,  Eloy Edgardo Díaz y Gina Moreno, asumieron roles administrativos por pocos días.

Sosland International, Garwick International y Pressler Investment son las tres sociedades que conformó en el país istmeño. Sin embargo, a los cinco meses les traspasó el poder general a algunos de sus socios y conocidos en Venezuela: Rafael Durán Guevara, Nelson Smith Bravo Mejía -quien fue Coordinador de Despacho del Ministerio de Turismo en 2008-  y Jeorman Aguero Jiménez, respectivamente para cada una.

Un año antes, en Miami, registró las empresas Air & Sea World Trade LLC, TotalSupply 2020 LLC y Mia Export & Trade LLC, de la mano de Marci Lowman, abogada en la firma Lowman Law, y quien actúa como agente registrador en la mayoría de sus inmuebles y compañías.

Pero Flores hizo antes una jugada para organizar su tablero de propiedades y empresas. En 2013 creó Oakwood Property Holdings, en Delaware, un estado al noreste de Estados Unidos conocido por sus beneficios fiscales y registros opacos. Aunque los registros mercantiles de Delaware mantienen en secreto quién es el propietario de esta compañía, Flores Cabrera es quien firma en nombre de ellas en documentos judiciales que sí son públicos, que lo identifican como “sole member”, es decir, su único dueño. Oakwood figura como propietaria de 15 de sus inmuebles, de cinco de sus compañías en Florida y de su avión.

En el caso de Air & Sea World Trade,  la conformó junto a Andrés Uribe, socio de Flores y gerente en algunas de sus empresas. Se dedica, según documentos oficiales, a bienes no duraderos y servicios de plomería, calefacción y aire acondicionado.

Para las otras empresas recurrió a sus antiguos socios. Aunque algo lejos de su país natal, Flores le otorgó el poder a sus excompañeros de negocios de Venezuela, quienes, en su mayoría, también obtuvieron contratos con Cavim a través de distintas compañías.

Por ejemplo, en Mia Export & Trade, aparecen como firmantes Hanssen Guzmán e Ysrrael Díaz, socio de Nayshar Flores en Venezuela en Corporación Medicmall. Sin embargo, estas posiciones fueron temporales. A través de Oakwood Property Holdings, Flores tuvo la propiedad de esta empresa en 2016, cuyos ingresos anuales declarados rondan apenas los 56.000 dólares y sus servicios pueden ser tan variados como suministro de frijoles de soja hasta remodelaciones de hogares.

El mismo esquema se repite en Total Supply Mia Export, empresa de servicios técnicos y científicos, cuyos ingresos al año se estiman en alrededor de 96.000 dólares, y en la que aparecen Juan Mogna y, nuevamente, Nelson Bravo, uno de sus fichajes de Panamá. El patrón es el mismo: Oakwood obtiene la propiedad en 2016.

En el caso de Mogna, es socio de José David Becerra en Grupo Distalimca y de Rafael Durán Guevara en Constructora Den Den 2020, quienes, a su vez, son socios de Eduardo Flores Cabrera, familiar de Nayshar Flores Cabrera, en Grupo Veploca, empresa que obtuvo siete contratos con Cavim entre 2010 y 2011, 17 con el Ministerio de Defensa entre 2012 y 2013, y también uno con la Academia Militar en 2014, según el RNC.

Eduardo Flores Cabrera, familiar de Nayshar Flores, a través de Grupo Veploca y luego Grupo Quimifer, obtuvo contratos con Cavim y Ministerio de la Defensa en 2011.

Constructora Den Den 2020, cuyo director es Guevara Durán, tampoco se perdió de ese desfile de contratos. En 2011 ejecutó seis obras para Cavim, entre ellas, el suministro e instalación de manto asfáltico, acondicionamiento e impermeabilización de registro balístico, así como construcciones y remodelaciones en alcabalas de Fuerte Tiuna, el principal recinto militar de Venezuela, al suroeste de Caracas.

Mientras que Grupo Distalimca, a través de cuatro contratos en 2011, le suministró a Cavim material de cafetería, ferretería y refrigerio para las universidades militares.

Nayshar Flores, Eduardo Flores y Rafael Durán fueron contactados por correo electrónico y vía telefónica para conocer la naturaleza de las empresas en Miami y Panamá, así como sus vínculos con entes militares en Venezuela, pero no se obtuvo respuesta al cierre de este reportaje. En un primer intento, vía telefónica, Nayshar Flores atendió, pero al escuchar que su interlocutor era periodista, trancó la llamada.


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