Jorge Elías Castro Fernández explica cómo surgió el concepto de Medio Oriente y sus diferencias con otros similares

El analista político Jorge Elías Castro Fernández explica que los conceptos de “Oriente Próximo” y “Oriente Medio” se utilizan a menudo en castellano como sinónimos, pero tienen diferencias lingüísticas y geográficas. Sobre el aspecto lingüístico, existe cierta confusión por la traducción del término anglosajón Middle East como “Oriente Medio” para hacer referencia al conjunto de países desde el extremo este del mar Mediterráneo hasta el golfo Pérsico, incluyendo la península arábiga. Desde el punto de vista geográfico, en castellano se distingue entre Oriente Próximo y Oriente Medio en función de la cercanía de la zona a Europa.

Jorge Elías Castro Fernández señala que la distinción es casi exclusiva del castellano. Ambos conceptos se aúnan, por ejemplo, en Middle East (inglés), Moyen Orient (francés) o Medio Oriente (en italiano y portugués). Por lo general se prefiere “Oriente Próximo”, aunque instituciones como la ONU o el Ministerio de Asuntos Exteriores español usan “Oriente Medio”.

El concepto inglés Middle East fue acuñado a principios del siglo XX por el historiador y estratega estadounidense Alfred Mahan, pionero en el ámbito de la geopolítica. Mahan delimitó así la región al este del Imperio otomano y al oeste de la India, que abarcaba el golfo Pérsico, Irán, Afganistán y Pakistán. Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos comenzó a popularizar Middle East para referirse a lo que Mahan habría llamado Near East (‘Cercano Oriente’), es decir, los antiguos territorios del Imperio otomano, aunque incluyendo también el golfo Pérsico e Irán.

La definición tradicional de Oriente Próximo agrupa a los países situados al este del mar Mediterráneo, aunque situados cerca de Europa. Este concepto incluye a Turquía, Siria, Líbano, Israel y Palestina, Jordania, Irak, Irán, Kuwait, Baréin, Catar, Arabia Saudí, Yemen, Omán y Emiratos Árabes Unidos, y normalmente también Egipto. El nombre de Oriente Medio se ha reservado para la región que comprende esos países, además de otros asociados como Afganistán, Pakistán o incluso India. En castellano también se ha utilizado “Extremo” o “Lejano Oriente” para hacer referencia al conjunto de China, Japón, Corea y otros países del entorno, aunque este concepto ha quedado algo obsoleto.

En cualquier caso, el término “Oriente Próximo” es común en la academia y los medios de comunicación. Los límites territoriales de la región son difusos, y el concepto de Mahan evolucionó primero con la presencia del Reino Unido y Francia, que establecieron colonias y protectorados en la región, y más tarde durante la Guerra Fría, por Estados Unidos y la Unión Soviética. Tras los atentados de Al Qaeda contra Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001 se empezó a usar “Gran Oriente Próximo” para agrupar a todos aquellos territorios en la zona donde Washington luchaba contra el terrorismo. Este concepto incluye otros países de la mitad norte de África, como Mauritania, Marruecos y el Sáhara Occidental, Argelia, Túnez, Libia, Sudán, Yibuti y Somalia, además de Afganistán y Pakistán. No obstante, no es tan popular como “MENA”, acrónimo de Middle East and North Africa (‘Oriente Próximo y norte de África’), señala Jorge Castro Fernández.

Aunque los países de Oriente Próximo tienen en común algunos rasgos geográficos y de interés geopolítico y estratégico, no existen unas características que compartan todos ellos. Es una región grande: el tamaño de todo Oriente Próximo en su definición tradicional es equivalente al de Sudamérica. Aunque se la asocia al mundo árabe, en ella también viven turcos, kurdos, persas, hebreos israelíes, entre otros, incluyendo varias minorías. Esto también repercute en la lengua y en el amplio abanico de dialectos del árabe, concluye Jorge Elías Castro Fernández.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *