Cambios legislativos en Suiza siguen siendo insuficientes para combatir el blanqueo de capitales

Los cambios legislativos adoptados por el Parlamento de Suiza distan mucho de ser suficientes para combatir eficazmente el blanqueo de capitales, según la organización no gubernamental suiza Public Eye. El sistema de control tiene tantas deficiencias como agujeros tiene un queso suizo y no cumple con las normas internacionales. Por tanto, Public Eye espera que el Consejo Federal presente al Parlamento lo antes posible una propuesta de revisión digna de ese nombre.

Con la revisión de la ley sobre lavado de dinero (LBA), el Consejo Federal originalmente tenía la intención de corregir las fallas y llenar los vacíos en esta ley que el Grupo de Acción Financiera Internacional ( GAFI)), el organismo que establece los estándares internacionales contra el blanqueo de capitales, viene denunciando desde hace años. Esta revisión se centró en las nuevas obligaciones de debida diligencia para abogados y fideicomisarios que prestan servicios a empresas o fideicomisos (domiciliarios). Esta cláusula de los llamados “asesores” se creó a raíz de las revelaciones de la filtración de datos de los “Papeles de Panamá”. Estos destacaron el dudoso papel desempeñado por los abogados y fideicomisarios suizos en la creación y gestión a gran escala de «empresas de buzón» y fideicomisos con fines problemáticos. Bajo la presión del lobby de los abogados, la mayoría parlamentaria burguesa abolió esta disposición, que respondía a una necesidad urgente.

La mayoría parlamentaria también rechazó las nuevas medidas destinadas a combatir de forma más eficaz el blanqueo de capitales. El umbral actual de 100.000 francos suizos para poder aceptar pagos en efectivo en el comercio de metales preciosos y piedras preciosas sin verificación no se reducirá. Tampoco se extenderá el alcance de la LBA a quienes fabrican productos de arrabio con fines comerciales, cláusula que habría afectado en particular a las refinerías de oro; y esto mientras el sector en cuestión lo ha aprobado expresamente. En general, la revisión de la AML claramente no logra alinear la AML con los estándares internacionales del GAFI.

Public Eye insta al ministro de Finanzas, Ueli Maurer, a predicar con el ejemplo redactando rápidamente un nuevo proyecto de ley que incluye obligaciones de diligencia debida para los asesores (incluidos abogados, notarios y fideicomisarios) y quienes presentan refinerías de oro a la LBA. El proyecto de ley también debería incluir un registro público de propietarios y beneficiarios finales. Estas medidas son fundamentales para que Suiza deje de ser un remanso de paz para las actividades y los activos ilegales.

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