Pfizer y Moderna en la mira de nueva investigación. Gobernador Ron DeSantis exige a la Corte Suprema de Florida investigar graves efectos secundarios de vacunas contra la COVID-19

Compartir

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, pidió el martes 13 de diciembre a la Corte Suprema de su estado que inicie una investigación de “todas y cada una de las irregularidades en Florida con respecto a las vacunas contra la COVID-19”, su último movimiento que pone en duda la efectividad de las inyecciones contra la enfermedad y muestra los temores sobre los efectos secundarios de las vacunas.

Florida prevé crear un gran jurado para investigar las inyecciones de ARNm y a las farmacéuticas, además de investigar las muertes relacionadas con efectos cardiacos, vinculadas a las vacuna de ARNm. También se prevé formar un Comité de Integridad de Salud Pública.

En la petición presentada ante la Corte Suprema de Florida, el gobernador republicano solicitó la conformación de un gran jurado para investigar a un amplio grupo de entidades asociadas con el desarrollo, distribución y promoción de vacunas, incluidos los fabricantes farmacéuticos y sus ejecutivos, así como asociaciones médicas y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), según un comunicado publicado por su oficina.

DeSantis, quien consultó con la fiscal general del estado, Ashley Moody, sobre su petición, espera que el gran jurado establezca las «responsabilidades legales» de quienes puedan ser responsables de la «mala conducta».

El gobernador republicano de Florida, que se perfila como candidato a las elecciones presidenciales próximas, ha insistido en mostrar su preocupación por los efectos secundarios de las vacunas contra el coronavirus y se ha mostrado crítico con las exigencias de vacunación impuestas por algunos empresarios.

Científica advierte sobre fraude regulatorio en la fabricación masiva de vacunas contra la COVID-19

En un documento de 20 páginas, DeSantis citó la “creencia generalizada de que las vacunas contra el covid-19 evitaban que la enfermedad se propagara”, algo que “el propio presidente de Estados Unidos (Joe Biden) creía cierto”.

(Biden) “trató de imponer una variedad de requisitos de vacunación al pueblo estadounidense, incluidos los trabajadores de la salud y los miembros de las Fuerzas Armadas, que se basaban en la noción de que “las personas que no están vacunadas propagan el virus”.

Estudios científicos vinculan una enfermedad cerebral incurable con vacunas contra la COVID-19

En ese contexto, DeSantis, muy distante de la política de salud del gobierno de EE. UU., menciona en el documento a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y al principal epidemiólogo del gobierno, Anthony Fauci.

DeSantis también dijo que estaba lanzando un comité de integridad de salud pública, un panel que contrarrestaría a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, que DeSantis dijo que “no cumplen una función útil; realmente está sirviendo para avanzar en las narrativas en lugar de hacer medicina basada en evidencia”. El panel evaluaría la orientación y las acciones de las agencias federales, como los Institutos Nacionales de Salud, la Administración de Alimentos y Medicamentos y los CDC.

Incluso la Casa Blanca celebró una rueda de prensa en 2020 “amenazando a los no vacunados con un invierno de enfermedades graves y muerte”, añade la carta.

“Es imposible imaginar que tantas personas influyentes alcanzaran ese punto de vista por su cuenta. Más bien, es probable que las personas y las empresas con un incentivo para hacerlo crearan estas percepciones para obtener ganancias financieras”, dijo DeSantis.

Indica el documento que, en abril de 2021, “se reportaron más casos de miocarditis y pericarditis en personas en Estados Unidos después de recibir las vacunas de Pfizer y Moderna contra la Covid-19”. Por ello, el Departamento de Salud de Florida realizó su propio análisis para estudiar el “riesgo de mortalidad” tras la vacunación con tecnología de ARN mensajero (ARNm) y “encontró un aumento en la incidencia relativa de muertes relacionadas con fallos cardiacos entre hombres de 15 a 20 años”, dentro de los 39 días posteriores a la vacunación.

CDC’s reconocen que preocupaciones sobre la aparición de miocarditis en personas que recibieron la vacuna de Pfizer contra la Covid-19 son legítimas

“Informes de otros países también indican que existe una conexión entre las vacunas contra el covid-19 y los eventos cardiovasculares, incluida la muerte”, agrega el documento.

El examen del gran jurado de Florida tendrá como objetivo, entre otras cosas, “identificar cualquier deficiencia en los métodos actuales de las leyes, implementar métodos” e “investigar delitos” y acciones que involucren o resulten en “fraude o engaño de cualquier persona” relacionado con las vacunas contra el coronavirus.

Tiffany Dover, la enfermera que desapareció misteriosamente tras ser una de las primeras en recibir la vacuna de Pfizer contra la COVID-19 en los Estados Unidos, ahora es blanco de teorías conspirativas

Florida acumula 7,2 millones de casos de Covid-19 desde marzo de 2020, la cifra más alta de EE.UU. después de California (0,6 millones) y Texas (8,1 millones), según cifras Oficiales.

Moderna admite que su vacuna contra la COVID-19 puede hacer que los vacunados se vuelvan en pocos meses más propensos a contraer la enfermedad, pero promete una nueva dosis para resolver el problema




Semanario El Venezolano. Madrid, del 03 al 16 de agosto de 2022

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *