Jesús Alfredo Miguel Afif, José Miguel Bejos y otros miembros de la familia Miguel Bejos «vuelan» alto en México sobre una fortuna propulsada por funcionarios corruptos

Funcionarios corruptos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Petróleos Mexicanos (Pemex) y Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), mantienen vigentes en México a la familia Miguel Bejos con contratos.

La familia del empresario Jesús Alfredo Miguel Afif, quien se ha desempeñado como presidente de la Cámara Empresarial Mexicana Libanesa, descendiente de inmigrantes libaneses, ha aprovechado en México su cercana relación con el priísmo y el expresidente Enrique Peña Nieto, pues sus hijos y sobrinos se mantienen recibiendo dinero público por contratos que suman hasta 52 mil 860 millones, 106 mil 665 pesos (más de $2.600 millones) con Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a través de empresas creadas en fechas cercanas al inicio del sexenio del presidente López Obrador.

Opex, Akal-I y Perfomex se crearon entre noviembre de 2018 y agosto de 2019, según sus registros públicos de comercio, y son socios de Operadora Productora y Exploradora Mexicana de la familia Miguel Bejos. Tanto Alejandro García Bejos como Alfredo Miguel Bejos (hermano de José Miguel) son apoderados de Opex y Akal-I.

Una conexión clave entre el círculo cercano a Peña es Francisco Javier García Bejos (hermano de Alejandro), sobrino de Miguel Afif y apoderado de una de sus empresas, ya que en 2016 EPN lo nombró subsecretario de la Secretaría de Desarrollo social (Sedesol) y al dejar el cargo en 2018, aunque su familia es parte de la cuna priísta, aseguró que la nueva administración de AMLO traería buenos resultados.

Francisco Javier García Bejos

Tanto Jesús Alfredo Miguel Afif como su hijo José Miguel Bejos, forman parte de las investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Fiscalía General de la República (FGR) respecto al posible beneficio de EPN con transferencias o lavado de dinero a través de contratos multimillonarios con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y el Pemex de Emilio Lozoya.

Un empresario de alto vuelo

El Senador Emilio Gamboa Patrón, miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), explicó que se trataba de una reunión entre amigos. Era muy cierto. Un helicóptero en el que voló en 2016 al lado del empresario petrolero Emilio Díaz Castellanos y el funcionario Guillermo Ruiz de Teresa, le pertenece Jesús Alfredo Miguel Afif. Gamboa Patrón y el empresario de la aeronáutica fraguaron una amistad que ha sobrevivido a cualquier turbulencia a través de las décadas. Jesús Alfredo Miguel Afif fue el amigo que no llegó a la playa, pero que puso la aeronave de su empresa. Heliservicio, la compañía de Jesús Alfredo Miguel Afif, empezó a crecer en 1993, cuando el coordinador de la fracción priista en la Cámara Alta fue Secretario de Comunicaciones. La firma ha tenido contratos por miles de millones y fue multada por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de México, con dos millones de pesos, por aterrizar ilegalmente en Isla Alacranes, Yucatán.

El Arrecife Alacranes es un atolón que contiene un pequeño grupo de islotes en el Golfo de México, a unos 125 km (78 millas; 67 NM) de la costa norte del estado de Yucatán, México. Designado parque nacional, el arrecife es parte del archipiélago del Banco de Campeche y es el arrecife más grande en el sur del Golfo de México. Contiene cinco islas principales con vegetación: Isla Pérez, Isla Desertora, Isla Pájaros, Isla Chica e Isla Desterrada. Isla Pérez es la única isla habitada e incluye un faro. El arrecife, incluidos sus islotes y las aguas circundantes, ha sido reconocido como Área Importante para las Aves (IBA) por BirdLife International porque sustenta una población de magníficas fragatas.

Las dos carreras, la del político y la del empresario de la aeronáutica, han corrido en paralelo y con coincidencias. Por ejemplo, en 1993, cuando Emilio Gamboa Patrón fue nombrado Secretario de Comunicaciones y Transportes por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, la suerte –la buena suerte- llegó para Jesús Alfredo Miguel Afif. Su empresa Servicios Aéreos del Centro S.A. –fundada en 1973 por su padre Miguel Nader- ganó la representación en México de la Bell Helicopter Textron, la fabricante de helicópteros más grande del mundo.

Así, seis años después consiguió la licitación para vender 24 aeronaves, con un costo de 35 millones de dólares, a la Procuraduría General de la República (PGR).

Eran los noventa y en México, el salinismo había puesto en el ambiente la promesa de la entrada al primer mundo a partir de la firma del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN). El puerto de Cancún, en Quintana Roo, sólo existía en la imaginación de los empresarios y de quienes ocupaban el Gobierno federal. El paraíso caribeño significaba millones y millones de dólares. Su proyecto coincidiría con el cambio de siglo y sólo podía traer luces. Y ese proyecto también fue para Alfredo Miguel Afif, quien con su Grupo Athlón recibió el contrato otorgado por el Fondo Nacional de Turismo (Fonatur).

Desde entonces, se ha mantenido en las nubes. Él y la familia a la que pertenece.

Gobiernos federales han llegado y se han ido. Del PRI y el PAN. Pero el clan Miguel Afif se ha mantenido al punto de ser de las familias empresariales con más consorcios en el sexenio de Enrique Peña Nieto. Los Maccise Uribe adueñan unas 29 empresas; los Hinojosa Cantú por lo menos once; los Alcántara Rojas, unas 13 y los Miguel, unas diez. (Revisión de la información pública de las empresas).

En 2002, con el PAN en el poder, Jesús Alfredo Miguel Afif –el hombre más visible de esta familia- fue denunciado por no pagar impuestos de sus empresas Contrataciones y Servicios, Grupo Mina, Servicios Ejecutivos de Personal y Grupo Integral de Personal, pertenecientes al Grupo Miguel, según un reporte de Linaloe R. Flores para Sinembargo.

Ese mismo año, enfrentó la acusación de un fraude de 127 millones de dólares por un acuerdo conciliatorio entre Petróleos Mexicanos y su empresa Productos Ecológicos (Proesa) por concluir un contrato para la construcción de una planta de MTBE (Éter terciario butílico metílico) empleado para oxigenar las gasolinas) en Coatazacoalcos, Veracruz.

En 2006, su apellido brincó del expediente que integraba una comisión especial en la Cámara de Diputados que investigaba a los hermanos Bribiesca, hijos de Marta Sahagún, esposa del ex Presidente Vicente Fox Quesada. A mediados de 2004 Construcciones, Prácticas SA de CV –de los Bribiesca- habría pagado un millón de pesos al Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB) por un fideicomiso con un valor superior a los 600 millones de pesos. En dicho paquete financiero se contaban lo mismo acciones de capital social del grupo Infomín como terrenos y maquinaria textil de la empresa poblana Textiles Miguel, propiedad de los hermanos Miguel Afif,

En 2015, Alfredo Miguel, su esposa e hijos, fueron acusados en una corte civil de Idaho de haber simulado un embargo para justificar falta de liquidez ante un adeudo de 4.6 millones de dólares con una firma de leasing del Bank of America.

Esos nubarrones parecen disipados. Hoy, José Miguel Afif –hermano de Jesús Alfredo- es amigo del Presidente Enrique Peña Nieto y es conocido que juega al lado del Primer Mandatario.

Un descendiente de la dinastía, hijo de Jesús Alfredo, José Miguel Bejos, es también golfista y es quien, según un reportaje del equipo de Investigación de Univisión le rentó una casa a Enrique Peña Nieto para que el equipo de transición realizara sus trabajos.

Otro, un sobrino, Francisco Javier García Bejos –quien fuera apoderado legal y director corporativo en las empresas de Miguel Afif-, ha ocupado la Subsecretaría de Planeación, Evaluación y Desarrollo Regional de la Secretaría de Desarrollo Social.

El Portal de Obligaciones y Transparencia (POT) y la página compranet fueron montadas en 2002, después de que el entonces Presidente Vicente Fox promulgó la legislación de Transparencia en México. La revisión de contratos de Miguel Afif se trata de un registro que data desde entonces y que no incluye al pasado. Pero sus empresas se encuentran en ese archivo desde 2003 -apenas inaugurados los mecanismos de Transparencia- con dos contratos con Pemex Exploración, uno por 93 millones de pesos por la renta de siete helicópteros bimotores y otro por 236 millones de pesos para transporte de carga.

En cuanto a Heliservicio, la empresa multada por un aterrizaje ilegal, el primer contrato del que hay registro en el POT data de 2012, del sexenio de Felipe Calderón. Son 97 millones 459 mil 200 dólares por el servicio de “Transporte Aéreo De Personal y/o Carga Con Helicópteros en la Sonda de Campeche, Golfo de México y lugares dentro de la República Mexicana que indique Pemex Exploración y Producción”. El contrato fue celebrado con la entonces subsidiaria Pemex Exploración y Producción el 14 de noviembre de 2012 con fecha de conclusión para el 30 de noviembre de 2017.

 

A partir de entonces, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la Secretaría de Energía (Sener), Pemex Exploración y Producción y la SCT han sido clientes frecuentes de las empresas de aeronaves de Miguel Afif. Comunicaciones y Transportes jamás ha sometido a concurso a Heliservicio Campeche; los contratos que le ha dado han sido por adjudicación directa.

En una década ambas empresas completaron 6 mil 847 millones de pesos.

En 1999, la dirección de la CFE decidió desaparecer su área de helicópteros y contratar ese servicio a particulares mediante la figura de arrendamiento.

La decisión implicó que de repente, pilotos, copilotos, mecánicos, ayudantes y almacenistas quedaran en el desempleo.

Para que la CFE empezara a arrendar helicópteros se autorizó un monto de 240 millones de pesos durante tres años lo que sumó 720 millones de pesos, según quedó asentado en el testimonio de la licitación de Helicópteros de CFE de la Fundación Heberto Castillo Martínez que fungió como testigo social.

El primer contrato de arrendamiento fue para Heliservicio Campeche. Luego hubo dos procedimientos más de arrendamientos de 12 helicópteros de tipo mediano en 2002 y 2003. El contrato volvió a adjudicarse a Heliservicio Campeche.

Cuatro compañías presentaron inconformidades ante el órgano de Control Interno en la CFE con el argumento que se había limitado la libre participación de algunas empresas; pero ese órgano determinó que las quejas eran infundadas.

Desde entonces, Heliservicio Campeche ha dado el servicio a la CFE por 944 millones de pesos y Heliservicio mil 44 millones de pesos.

Su nombre ha vuelto a aparecer cuando se trata de contratos importantes o controvertidos. Por ejemplo, el mantenimiento del helicóptero de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que usó de manera indebida el entonces director del organismo, David Korenfeld en abril de 2014 para transportar a su familia al Aeropuerto de la Ciudad de México, estaba a cargo de Servicio Técnico Aéreo de México (STAM), una de las empresas asociadas con sus consorcios.

STAM es un consorcio que ha estado vinculado de manera tradicional con la empresa de la familia Miguel Afif. En 2013, una reseña sobre la AeroExpo que organiza Aero Eventos Mexicanos, refirió que su sinergia es añeja:

“… Como parte de la sinergia que por años viene realizando con el fabricante Bell Helicopters, como su representante de ventas y servicio, así como aliada de Heliservicio Campeche, empresa que presta sus servicios principalmente en la zona petrolera del Golfo de México”, se publicó en la reseña del evento de ese año.

En 2013, Pemex otorgó un contrato de Exploración y Producción (PEP) que abarcaba los servicios de transporte aéreo de personal y/o carga en helicópteros en la sonda de Campeche. Lo ganaron Heliservicio Campeche –de Alfredo Miguel Afif- y Servicio Técnico Aéreo de México (cuyos dueños mantienen un perfil muy bajo; sus nombres jamás aparecen ni en las crónicas empresariales, ni en los contratos públicos ni en la página cibernética del consorcio).

El contrato otorgado está cotizado en dólares, pero tiene un máximo respecto al tipo de cambio: dos mil 29 millones de pesos.

Durante la gestión de David Korenfeld Federman en la Dirección General de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), iniciada en 2012, el organismo le pagó 11.2 millones de pesos (mdp) en mantenimiento preventivo de los helicópteros de su propiedad sólo a esa empresa.

Jesús Alfredo Miguel Afif es el hombre más visible de la familia. Según su blog personal, cuya última entrada fue publicada en 2014, fnació en Brownsville , Texas, y es hijo de inmigrantes libaneses. Hasta los cinco años vivió ahí y después se mudó a la Ciudad de México.

Se indica también que estudió en la Universidad Iberoamericana y que se licenció en Administración de Empresas en el IPADE. En el Registro Nacional de Profesionistas de la Secretaría de Educación Pública se encuentra su cédula 0435998 con un título por la Iberoamericana de 1977.

Su blog informa que ha generado más de 10 mil empleos en negocios que van desde construcción de plataformas petrolíferas en tierra, mantenimiento de la producción de petróleo, los helicópteros, los plásticos y los textiles.

En 1997, Jesús Alfredo Miguel Afif fue presidente del Comité de Financiamiento de la campaña de Alfredo del Mazo González en las primeras elecciones por la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal de ese año que ganó Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, postulado por el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Ese mismo año, durante el gobierno de Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), Miguel Afif dirigía el Grupo Infomin, fundado por su padre, José Miguel Nader. El consorcio fue rescatado por el subcomité de recuperación del Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), según quedó asentado en el acta del 9 de diciembre de 1997 de ese fondo creado para rescatar empresas quebradas en la crisis financiera de 1995.

Como consorcio, Infomin se transformó en Infotelecom y en los noventa fue proveedor de servicios de radiolocalización móvil, con Iusabeep. Con los cambios tecnológicos, ese servicio que era filial del corporativo IUSA, desapareció.

Tres años después y con el cambio de siglo en México se efectuaron elecciones presidenciales y Alfredo Miguel Afif se convirtió en un activo recaudador de fondos para la campaña del candidato postulado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Francisco Labastida Ochoa.

Así llegaron dos sexenios de gobiernos panistas. El empresario atravesó los obstáculos de acusaciones legales. Pero cual ave firme, mantuvo el vuelo.




Semanario El Venezolano. Madrid, del 03 al 16 de agosto de 2022

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *