Alex Saab estaba seguro que regresaría a Venezuela: Inéditos detalles de la operación relámpago que permitió la extradición del colombiano a los Estados Unidos

Por Cocky de la Torre

Durante los últimos días de su arresto en Cabo Verde, previos a su extradición, Alex Saab les dijo algo revelador a sus más próximos colaboradores, además de a varios periodistas que esperaban entrevistarlo de manera exclusiva, entre ellos Julio Sánchez Cristo, de La W Radio de Colombia, quienes esperaban conocer sus impresiones antes de su inminente traslado a los Estados Unidos.

Con mucha seguridad el empresario colombiano señaló entonces que la extradición no se iba a dar, pues esperaba ser trasladado a Venezuela directamente, comentándole a los periodistas que era en Caracas donde les concedería la entrevista.

Una persona familiarizada con el asunto ha dicho que representantes del Gobierno de Venezuela le habían informado al barranquillero, a través de sus abogados, que habían estado realizando donaciones a la campaña de José Maria Neves, candidato apoyado por el principal partido de la oposición, quién resultó electo nuevo presidente de Cabo Verde.

Neves es miembro del Partido Africano de la Independencia de Cabo Verde, una organización política de izquierda, históricamente identificada con el comunismo y el marxismo-leninismo.

Con el financiamiento de la campaña del nuevo presidente, el Gobierno de Venezuela esperaba el compromiso de Neves en anular la extradición de Saab y concretar su liberación, reconociéndole al colombiano la condición de diplomático qué le fue concedida por el Gobierno venezolano.

No obstante, horas antes de las elecciones pautadas para el 17 de octubre pasado, autoridades federales estadounidenses lograron que un juez del país africano emitiera una orden para materializar la extradición de Saab, mediante una operación relámpago y sin previo aviso que permitiera el traslado definitivo del barranquillero hasta los Estados Unidos.

Pero dado que el juez caboverdiano estaba sometido a diferentes presiones que lo hacían temer por su propia libertad e integridad física, al autorizar la extradición, funcionarios estadounidenses se comprometieron a concederle asilo político y estatus de protección en los Estados Unidos si era capaz de firmar la decisión.

Lo demás es historia. Ya el juez se encuentra en territorio estadounidense, donde le está siendo gestionado un estatus similar al de los testigos protegido en los Estados Unidos, por haber colaborado en la extradición de Alex Saab, quien ya está en manos de la justicia norteamericana.

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