El pleito legal en Colombia del padre adoptivo del futbolista James Rodríguez y el equipo Real Sincelejo

En los últimos días de funciones de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, antes de entrar en vigencia el organismo que lo reemplazó, la Comisión de Disciplina Judicial, quiso anotar un gol de taquito en un asunto que el Consejo de Estado, aún no resuelve de fondo; el reconocimiento o no de los derechos deportivos del equipo Real Sincelejo y revocó una acción de tutela de la Seccional de Sucre que la había declarado improcedente.

Según un reporte de la Agencia Periodismo Investigativo (API) de Colombia, el ponente en la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, fue un controvertido magistrado, Fidalgo Javier Estupiñán Carvajal, quien fue señalado junto con otros dos magistrados de esa corporación por parte de varias mujeres de acoso laboral y sexual.

De hecho, en septiembre de 2020, el diario Vanguardia Liberal, reveló el testimonio de las presuntas víctimas quienes indicaron que estos magistrados del Consejo Superior de la Judicatura aprovechando su posición de poder las sometieron a comentarios impropios de índole sexual, besos, tocamientos y, “hasta pedir encuentros sexuales a cambio de supuestos beneficios laborales”, advierte la publicación.

En su momento, la Sala Disciplinaria indicó que le había solicitado a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes abrir investigación penal y disciplinaria a partir de dicha noticia.

Pero este no ha sido el único cuestionamiento en su contra, también fue el mismo magistrado Estupiñán quien ordenó que el caso por la muerte del joven de 19 años Dilan Cruz en las marchas de septiembre de 2019 pasara a la justicia militar y no a la ordinaria.

No obstante, en un fallo expedido la semana pasada, la Corte Constitucional derogó el pronunciamiento del togado Estupiñan y ordenó que la justicia ordinaria tramitara el proceso que se adelanta contra un integrante del Esmad.

El hoy exmagistrado, quien intentó sin éxito, ser elegido también en la Comision de Disciplina Judicial, en una ponencia contrareloj revocó la tutela que declaró improcedente la acción de tutela promovida por Juan Carlos Restrepo, padrastro del futbolista James Rodríguez y representante legal del Real Sincelejo y ordenó, a pesar de que el Consejo de Estado no ha definido de fondo un acción de nulidad, reconocer los derechos deportivos del equipo y jugar en la segunda división del fútbol profesional colombiano.

Como lo ha reconocido el propio Restrepo parte de los dineros con los que adquirió el equipo salieron del bolsillo de James Rodríguez, alentado por las buenas perspectivas que le planteó su padre adoptivo quien un día lo acompañó y financió en su exitosa estadía en el Banfield de Argentina, en donde salió campeón, en los albores de su exitosa carrera como futbolista.

Otro detalle que enrarece el caso cumple ya varios años en los estrados. El telegrama mediante el cual se notificó dicha decisión al Ministerio del Deporte sólo incorporó la parte resolutiva pero jamás el fallo. Este fue remitido en la última semana de mayo, es decir, cuatro meses después por el Tribunal Superior de Sincelejo y no por quien lo profirió como ordena la ley, según explicó un abogado experto en derecho constitucional.

A este hecho se suma que en octubre del año pasado la Corte Suprema de Justicia ordenó investigar un fallo de tutela expedido 8 de septiembre en el que la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura ordenó devolver unos bienes a dos particulares que los reclamaban como suyos a pesar de que la misma Corte había reconocido que estos le pertenecían al narcotraficante Miguel Ángel Mejía Múnera, alias “El Mellizo” y que estaban destinados a reparar a las víctimas. Uno de los magistrados que votó el favor de esta tutela fue Fidalgo Estupiñán.

Fallo de tutela, Primera Instancia Seccional Sucre

El litigio del padre adoptivo de James Rodríguez, se remonta al 27 de marzo de 2003 cuando mediante escritura pública fue creado el Real Sincelejo S.A. Días después Coldeportes le otorgó reconocimiento deportivo y en el año 2012 fue renovado por un periodo de cinco años más.

Sin embargo, en el año 2004 Edgar Rafael Paternina, quien tenía la calidad de presidente del club, vendió sin autorización de los dueños y accionistas el equipo a unos empresarios de Pereira y cambió la razón social a Club Deportivo Pereira S.A y luego lo trasladaron a Cali en donde le volvieron a modificar el nombre a Club Deportivo Depor Fútbol Club SA.

El caso llegó hasta la justicia penal y el 9 de febrero de 2015, el Tribunal Superior de Sincelejo ratificó la condena de primera instancia en contra de Paternina Revollo por el delito de estafa.

Posteriormente, en marzo de 2016 el otrora Coldeportes hoy Ministerio del Deporte, mediante resolución 00254 ordenó la suspensión del reconocimiento deportivo del Club de Fútbol Profesional Real Sincelejo, una situación que fue ratificada por parte del ente deportivo dos meses después.

A pesar que la suerte del equipo estaba en un limbo jurídico, Juan Carlos Restrepo empezó a actuar como representante legal del club. Inició una maratónica batalla judicial, sin conocimiento de fondo de James Rodríguez, para derogar esa suspensión deportiva. Para ello, interpuso una acción de nulidad y restablecimiento del derecho que llegó hasta la Sección Primera del Consejo de Estado pero que aún no ha sido resuelta.

Ante la demora en el máximo tribunal de cierre de lo contencioso, Restrepo acudió a la acción de tutela argumentando que se le han desconocido sus derechos fundamentales a la vida, igualdad, trabajo, libertad de elección de profesión u oficio y hasta a la dignidad humana, según él, le han sido afectados por que el Real Sincelejo no ha podido jugar por la decisión de Coldeportes en su momento.

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