Actriz Alejandra Azcárate intenta desligar a su esposo Miguel Jaramillo de droga hallada en aeronave de su propiedad en Colombia

Una juez municipal de la isla colombiana de Providencia con función de control de garantías profirió medida de aseguramiento en establecimiento carcelario, en contra de Juan Camilo Cadena Botero de 31 años y Harold Darío Rivera Toledo de 53 años, tripulantes de la avioneta N722KR incautada, el domingo 23 de mayo con 446 kilos de cocaína y que salpicó a Miguel Jaramillo Arango, esposo de la actriz Alejandra Azcárate.

Según un reporte de Norbey Quevedo para la Agencia de Periodismo Investigativo (API) de Colombia, a pesar de lo que parecía ser un caso en flagrancia y con evidencia de peso, los pilotos no aceptaron los cargos imputados por la Fiscalía y declararon ser Inocentes. De paso, según una fuente allegada al proceso, Cadena y Rivera aseguraron que tienen previsto, más adelante entregar mayores detalles sobre el caso a las autoridades. Además la propia funcionaria judicial tampoco aceptó como víctimas a Jaramillo y su socio.

Mientras esto ocurría, Alejandra Azcárate, quien no tiene relación con las actividades profesionales de su cónyuge ni con el caso, entregó su versión de los hechos a Julio Sánchez Cristo y su mesa de trabajo en La W Radio.

Esto, 24 horas después de que la Agencia de Periodismo Investigativo, API, revelara que la aeronave es administrada y operada por la empresa Interandes Helicópteros SAS, cuyo representante legal y accionista en un 50% es Miguel Jaramillo Arango, esposo de la comediante Alejandra Azcarate.

Ella es una de las comediantes más reconocidas de Latinoamérica; de hecho, el país aún recuerda su emoción hasta las lágrimas, cuando ganó la preciada gaviota de plata en el Festival Viña de Mar en el año 2019, luego de su ovacionada actuación, de un público que se ha caracterizado por su exigente nivel a los invitados a uno de los eventos musicales más importantes del continente.

Pero su popularidad va más allá de la comedia. En las últimas dos décadas se ha desempeñado como actriz, incluso ganó un premio Tv y Novelas por su papel de Yurleidis en la telenovela de Diomedes Díaz. También ha sido modelo de marcas como Studio F y ha trabajado como presentadora de televisión. Además cerca de ocho millones de seguidores en redes sociales. El peso de su trayectoria y popularidad la llevaron a hablar de lo sucedido.

Reconoció que la aeronave está un contrato de comodato con la empresa Interandes, de la cual su esposo es el representante legal y con la que tiene una sociedad con amigo de muchos años Fernando Escovar. No son los dueños del avión, pero a través de la sociedad si tienen la administración y operación de la misma.

Aunque puntualizó que la administración del avión lo hace Escovar indicó que “mi marido lo único que hacía era volar el avión porque él es publicista, esa es su profesión, y su pasión y afición es el vuelo”.

Desmintió los rumores que indicaban que el avión había sido prestado. Aunque su esposo es el representante legal de la empresa, según la narración de Azcarate, Fernando Escovar con quien Miguel Jaramillo constituyó la empresa en el año 2012 era quien se encargaba de administrar la aeronave que tiene cinco pilotos adscritos a la compañía.

Uno de ellos es Juan Camilo Cadena Botero, quien según ella, le envió un mensaje por WhatsApp a Escovar solicitándole el avión para el domingo 23 de mayo con el propósito de llevar una misión humanitaria consistente en equipo médico a San Andrés y Providencia.

Escovar, según esta versión entregada por la actriz y comediante, le advirtió a Cadena que sí podía disponer del avión ese domingo porque él no lo iba a usar pero que a cambio debería hacerse cargo de pagar los gastos de gasolina y vuelo que generara.

Azcarate no se refirió porqué Escovar no le preguntó al piloto para quien era esa ayuda humanitaria y porque no indagó acerca de quien asumiría los gastos que son según lo indicó, fueron de alrededor de $20 millones.

Así las cosas, el piloto fue quien consignó el valor de los gastos que iba a generar el vuelo, y no la persona natural o jurídica que supuestamente se iba a beneficiar del traslado de esa supuesta ayuda humanitaria.

En este contexto, el piloto, luego de consignar el valor, realizó el vuelo sin que esto despertara las sospechas de los socios de Interandes.

Advirtió que jamás se había presentado algún antecedente con él piloto Cadena o algo desagradable, “como ocurre con las personas que muchas veces se ganan la confianza de uno para luego clavarle el puñal”, respondió la presentadora.

Narró que Cadena es sobrino de un piloto de muchos años y horas de vuelo, reconocido en el gremio como una persona honorable y fue él quien le pidió a Fernando Escovar, el socio de Jaramillo que le diera la oportunidad de trabajar en la empresa.

Azcárate también puntualizó que los que responden por lo que lleve en su interior un avión son los pilotos y no las empresas, y que para esta función está la Policía y las instituciones que previamente hacen esas verificaciones y filtros.

Esto al ser indagada del porqué la empresa, a través, de algún delegado no realizó algún control al contenido de la supuesta ayuda humanitaria.

Al respecto, un exsecretario de seguridad de la Aerocivil con tres décadas en el sector de la aviación indicó que no es frecuente que los propietarios de las empresas entreguen las aeronaves sin verificar los recorridos, pasajeros y carga que llevan en su interior.

Adicionalmente, un funcionario de la Aerocivil indicó que Miguel Jaramillo se reunió con Juan Carlos Salazar, director de la entidad, “también estuvo en reuniones con un asesor del director y con el actual secretario de seguridad”.

Al respecto, Salazar señaló a la Agencia de Periodismo Investigativo (API) que por solicitud de Jaramillo, en su condición de Representante Legal de la Asociación Colombiana de Aviación Civil General, Aopa Colombia se han atendido reuniones con el acompañamiento técnico de la Subdirección General, la Secretaría de Seguridad Operacional y de la Aviación Civil, la Secretaría de Sistemas Operacionales, Asesores y algunas Direcciones técnicas a fin de tratar temas gremiales de interés de esa Asociación relacionados con Aviación civil general y usuarios del sistema de transporte aéreo colombiano.

Su relato continuó señalando que ese domingo tanto su esposo Miguel Jaramillo como su socio Escovar, estaban en una finca en el Tolima, realizando un material audiovisual con un dron y que ni siquiera Jaramillo tenía conocimiento que ese día la aeronave no estaba en tierra.

Indicó que en la mañana Escovar recibió una llamada de la Policía en la cual le indagó si tenía conocimiento en donde estaba la aeronave en ese momento, él respondió que sí ,que estaba en Providencia llevando una ayuda humanitaria, ahí se enteró que había sido incautada con media tonelada de cocaína.

Manifestó que inmediatamente su esposo y su socio viajaron del Tolima a Guaymaral y se pusieron a disposición de las autoridades de policía antinarcóticos para esclarecer los hechos, “como hace una persona decente y como lo hacen dos personas decentes que no tienen nada que esconder”.

Luego, buscaron un equipo de tres abogados penalistas porque la supuesta ayuda humanitaria en Providencia agobiada por el huracán Iota y la pandemia, se convirtió en una pesadilla.

Según Alejandra Azcárate, la juez de garantías reconoció a su esposo y a su socio como víctimas. Sin embargo antes de esta declaración pública, la Agencia de Periodismo Investigativo le consultó al fiscal general, Francisco Barbosa si la entidad ya había descartado la responsabilidad de la empresa y si era cierto el reconocimiento de estos como víctimas, al menos en lo que corresponde al ente acusador, a lo que respondió que era falso y que se expediría un comunicado.

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