Fuerte repudio hacia el expresidente Álvaro Uribe por intentar justificar la violencia contra manifestantes en Colombia

El presidente colombiano, Iván Duque, dijo el domingo que retiraría una reforma fiscal propuesta después de fuertes protestas y la oposición generalizada de los legisladores, aunque insistió en que aún es necesaria una reforma para garantizar la estabilidad fiscal.

Las protestas, que han provocado múltiples muertes en todo el país desde que comenzaron el miércoles 28 de abril, continuaron el domingo 2 de mayo en algunas ciudades, a pesar del anuncio.

Según Reuters, Duque dijo el viernes 30 de abril que la ley se revisaría para eliminar algunos de sus puntos más controvertidos, incluida la nivelación del impuesto a las ventas sobre los servicios públicos y algunos alimentos, pero el gobierno había insistido anteriormente en que no podía retirarse.

«Le pido al Congreso que retire la ley propuesta por el Ministerio de Hacienda y procese urgentemente una nueva ley que sea fruto del consenso, a fin de evitar la incertidumbre financiera», dijo Duque en un video.

La reforma, que el gobierno ha insistido es vital para estabilizar las finanzas de Colombia, mantener su calificación crediticia y financiar programas sociales, sigue siendo necesaria, dijo Duque.

Los partidos políticos, los funcionarios locales, los líderes empresariales y la sociedad civil han aportado ideas valiosas durante los últimos días, dijo.

Existe consenso sobre la necesidad de impuestos temporales a las empresas y dividendos, un aumento en el impuesto sobre la renta para los más ricos y medidas de austeridad estatales más profundas, dijo Duque.

«Es un momento para que todos trabajemos juntos sin malicia», dijo.

El banco central advirtió el viernes que la falta de aprobación de la reforma podría tener un impacto negativo en la economía, mientras que muchos inversores ya han valorado la pérdida de la calificación crediticia de grado de inversión del país.

Legisladores, sindicatos y otros grupos elogiaron el anuncio como una victoria. En algunos barrios se podían escuchar cacerolazos de celebración, una protesta tradicional donde la gente golpeaba ollas y sartenes.

«Son los jóvenes, las organizaciones sociales y los ciudadanos movilizados los que han visto muertes y derrotado al gobierno», dijo en Twitter el senador izquierdista Iván Cepeda. «Que el gobierno no presente la misma reforma con maquillaje. La ciudadanía no aceptará trucos».

Todavía no hay un recuento nacional definitivo de muertes relacionadas con las protestas, en medio de incidentes de saqueos, destrucción del transporte público y bloqueos de carreteras en varias ciudades.

Funcionarios locales de Cali, la tercera ciudad más grande del país y donde las manifestaciones han sido las más violentas, confirmaron tres. Una muerte cada uno ocurrió en la ciudad de Neiva y el municipio de Madrid y un policía fue asesinado en Soacha.

La fiscalía dijo en un comunicado de la tarde que estaba investigando 14 muertes a nivel nacional, mientras que grupos de derechos humanos han denunciado abusos policiales, especialmente en Cali, y dijeron que las muertes suman más de 20.

El director de la policía nacional dijo que la fuerza aportaría toda la información necesaria a las investigaciones del fiscal.

Duque dijo a última hora del sábado que las ciudades con alto riesgo de disturbios recibirían asistencia militar, una oferta rechazada por la alcaldesa de Bogotá, Claudia López.

Expresidente Uribe intentó justificar la violencia

En muchos colombianos causa desconcierto la impunidad y el peligroso fanatismo alrededor de la imagen del expresidente Álvaro Uribe, quien durante las protestas contra el proyecto de reforma fiscal justificó la represión de soldados y policías contra los manifestantes.

Uribe es uno de los personajes protagónicos de la serie documental web Matarifeː Un genocida innombrable, conocida simplemente como Matarife La Serie o Matarife. En la serie el periodista, escritor y abogado colombiano Daniel Mendoza Leal narra los hallazgos periodísticos que relacionarían la vida de Álvaro Uribe Vélez con narcotraficantes, paramilitares y políticos corruptos en Colombia.

Diferentes investigaciones periodísticas continúan vinculando al exmandatario colombiano con ejecuciones extrajudiciales, genocidios y violación de Derechos Humanos que a juicio de algunos ciudadanos, lo colocarían a la par de los más temidos capos de la historia reciente de Colombia.

Twitter borró un tuit del expresidente Uribe, alegando que el político de extrema derecha estaba “glorificando la violencia” durante las protestas contra el gobierno.

La intervención de la plataforma de redes sociales siguió a la indignación masiva por un tuit en el que Uribe llamó a apoyar el uso de fuerza letal contra los manifestantes.

El tuit de quien algunos han llegado a asociar al Cartel de Medellín siguió al asesinato de un adolescente por parte de un policía en Cali, donde organizaciones de derechos humanos temen que las fuerzas de seguridad hayan masacrado a 14 personas desde el miércoles.

Uribe había señalado en Twitter: “Apoyemos el derecho de los soldados y la policía a usar sus armas de fuego para defender su integridad y defender a las personas y la propiedad de actos criminales de vandalismo terrorista”.

Uribe ha publicado una serie de tuits en los que infló incidentes de vandalismo e insinuó que las personas que participaban en una huelga nacional y protestas antigubernamentales eran responsables de la violencia.

Según Colombia Reports, el director para las Américas de Human Rights Watch, Miguel Vivanco, tuiteó que “alguien necesita explicarle a Uribe” que “según los estándares internacionales, la policía solo puede usar armas de fuego como último recurso para detener cierta amenaza a la vida”.

El senador opositor Iván Cepeda dijo que presentaría cargos penales contra el político de extrema derecha que renunció al Senado el año pasado para evadir una investigación de la Corte Suprema sobre su presunta actividad criminal.

Las marchas que se organizaron como parte de la huelga nacional fueron en gran parte pacíficas y gran parte de la violencia denunciada parecía parte de una campaña para criminalizar a los manifestantes.

El expresidente fue excluido de Twitter durante dos semanas en 2019 cuando publicó los nombres de los organizadores de las protestas contra el presidente Iván Duque, a quien algunos consideran una suerte de “títere” de Uribe.

Al igual que en 2019, los intentos de criminalizar a los críticos del gobierno alimentaron las protestas.

Las falsas afirmaciones de Uribe le dieron al ministro de Defensa de Duque, Diego Molano, la justificación para reprimir brutalmente las protestas, que dejaron un número indeterminado de muertos y muchas decenas de heridos.

El paro nacional fue convocado inicialmente como protesta contra una reforma tributaria propuesta por el ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla, en respuesta a la pandemia de coronavirus.

La anterior reforma tributaria de Carrasquilla alimentó las protestas antigubernamentales de 2019 que resultaron ser las más grandes de Colombia en más de cuatro décadas.

La violencia policial podría significar problemas para Duque y Molano, quienes fueron ordenados por la Corte Suprema de abstenerse de reprimir violentamente el derecho constitucional de los colombianos a protestar pacíficamente.

Frente a las palabras de Uribe sobre las protestas, en las redes se viralizó un meme en el que se le comparó con el café colombiano como marca país, solo que mediante la frase “cafre de Colombia”, que pudiera leerse como «rudo de Colombia» o «violento de Colombia».

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