Rodolfo Hernández, el excéntrico candidato «seguidor» de Hitler que espera convertirse en nuevo presidente de Colombia

Una palabra podría resumir la trayectoria política de Rodolfo Hernández, quien peleará por la presidencia de Colombia contra Gustavo Petro tras obtener el segundo puesto en las elecciones de este domingo: polémica.

Gustavo Petro, Rodolfo Hernández

Según un reporte de CNN en Español, Hernández, empresario devenido en político que saltó a la fama con un discurso anticorrupción, se había disparado en los sondeos en las últimas semanas y, a pesar de la incredulidad de algunos sectores, se impuso como rival para la segunda vuelta por encima de otros contrincantes mucho más conocidos como ‘Fico’ Gutiérrez.

La trayectoria del exalcalde de Bucaramanga ha estado cargada de dichos y hechos polémicos, pero sobre todo dichos, que revelan su visión sobre un país marcado por una historia de violencia, corrupción y desigualdad. Aquí, un repaso de algunos de los más significativos desde 2016, cuando asumió la alcaldía de la ciudad oriental, hasta la campaña.

Hernández, proveniente de una familia de clase obrera, hizo su fortuna entrando en el negocio de la construcción de vivienda de interés social, destinada a las familias más pobres, en los años 90, cuando Colombia atravesaba una crisis de construcción.

En ese entonces, «ante una eventual insolvencia para pagar los créditos adquiridos», dice su página web, creó el PLAN 100, en la que las familias podían comprar una casa en 100 cuotas mensuales que le pagan directamente a él. La empresa de Hernández era constructora y banco a la vez, ganando intereses por la financiación propia.

Necesitamos gente pobre con capacidad de consumo

Su visión sobre el lugar de los «pobres» y de los «empresarios» en Colombia, uno de los países más desiguales de América Latina, también ha generado una profunda polémica.

«Necesitamos que los empresarios entiendan que el mejor negocio del mundo es tener gente pobre con capacidad de consumo, porque los pobres consumen toda la plata», dijo en enero en una transmisión en redes sociales.

Más recientemente, en una entrevista con Semana reiteró el concepto: «A los ricos les va mejor cuando los pobres tienen plata en el bolsillo, porque los ricos son los que arman la producción, los que hacen la oferta de bienes y servicios. Los pobres son consumidores». Y siguió: «El empresariado es una joya que tiene el país que hay que cuidarla».

«Yo me defino como Rodolfo Hernández, un ingeniero que quiere sacar los ladrones del gobierno. Eso es todo». «La corrupción es el mayor impuesto que nos toca pagar a todos los colombianos». «La corrupción es una enfermedad que solo puede curarse con cirugía y sin anestesia». Esos son algunos de los postulados que pueden verse en la web de Hernández que obtuvo casi seis millones de votos con la ‘Liga de Gobernantes Anticorrupción’. Pero él es, al mismo tiempo, un exgobernante investigado por presunta corrupción.

Acusado de «interés indebido» 

La Fiscalía acusó en 2021 a Hernández de «interés indebido» en el marco del sonado caso de Vitalogic, que tuvo lugar cuando aún era alcalde de Bucaramanga.

La acusación, de la que se ha declarado inocente, apunta a que hubo presuntas irregularidades en un contrato de consultoría sobre las tecnologías para el manejo de los residuos en el relleno sanitario de El Carrasco, en Bucaramanga, cuando era alcalde. El valor de ese contrato ascendió a 336 millones de pesos colombianos (poco más de US$ 85.000 dólares al valor de cambio actual).

Hernández insiste que nunca se ha robado «un peso» y, en abril de este año, en una audiencia no aceptó cargos como falsedad ideológica, contrato sin cumplimiento de requisitos legales e interés indebido en la celebración de contratos, según la Fiscalía. El caso sigue en curso.

Sus escándalos con las autoridades también le han valido múltiples sanciones disciplinarias por parte de la Procuraduría. Según reportes, para 2019 Hernández tenía abiertas 34 investigaciones disciplinarias en el organismo. Ese año, alegando persecución política y cuando la procuraduría lo sancionó por presunta participación indebida en política, renunció a su cargo como alcalde de Bucaramanga.

«Una fábrica de hacer chinitos (niños) pobres»

De todas sus declaraciones que han generado polémica y rechazo por parte de amplios sectores de la población, una de las más recordadas la hizo en 2019, cuando durante una entrevista con Blu Radio dijo que las venezolanas eran «una fábrica de hacer chinitos (niños) pobres».

Hernández estaba hablando sobre la atención a las mujeres que llegaban embarazadas desde el país vecino y declaró: «Mujeres embarazadas las atendemos antes del parto, parto y posparto en el ISABU (Instituto de Salud de Bucaramanga), hasta ahí llegamos. No podemos hacer nada. Con plata de la alcaldía de todos nosotros, sin cobrar nada más estamos atendiendo. Y los partos que han tenido son como 400 al año, una fábrica de hacer chinitos pobres».

Luego, según consiga El Tiempo, se afirmó en sus palabras en una transmisión de Facebook Live en la que dijo que las iba a seguir admitiendo con «amor» y «cariño» pero que les aconsejaban evitar «todos esos partos que los pueden evitar a través de las metodología que hay» porque son «niños que no van a tener ninguna esperanza de progreso» y «eso es cierto».

Sus declaraciones generaron fuertes críticas, inclusive del exprocurador Fernando Carrillo, quien dijo que «el machismo, la xenofobia y la aporofobia son malos consejeros de personajes públicos que deben dar buen ejemplo» y calificó los dichos de Hernández como un «burdo ataque».

Sin embargo, sus ataques a los venezolanos que llegaban en medio de una de las mayores crisis migratorias no eran nuevas: en 2017 ya había dicho que quienes llegaban a Bucaramanga eran «los limosneros, la prostitución y los desocupados» pero que «tocaba» recibirlos. «Aquí no los podemos matar ni echarles plomo, toca recibirlos así como Venezuela recibió a más de cuatro millones de colombianos que se iban de aquí porque no tenían oportunidades de trabajo y se fueron para allá y allá les fue bien».

Más de 1,8 millones de venezolanos se encuentran en Colombia, según cifras de abril de 2022 de la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela, liderada en conjunto por ACNUR y OIM.

Quien gane la presidencia tendrá un fuerte impacto en sus vidas. El programa de Hernández afirma que hay que diseñar una política migratoria solidaria «preservando los intereses y necesidades de los colombianos», así como restablecer las relaciones diplomáticas y consulares con Venezuela. Y una vez esto suceda, que se concerte un programa para que sea el gobierno de Venezuela el que «financie la sostenibilidad de su población radicada en Colombia».

En noviembre de 2018, el entonces alcalde de Bucaramanga acusó a un concejal opositor, Jhon Claro, de no dejarlo hablar y de tener una «dictadura». Le dijo «sinvergüenza» y lo acusó de estar aliado con corruptos. En ese intercambio de palabras, Hernández se levantó de la silla y le dio un golpe en la cabeza y además descargó una andanada de improperios que iban desde calificativos hasta vulgaridades.

Fue «un error humano provocado», se excusó más tarde, cuando la Procuraduría lo suspendió por tres meses y un juez, en segunda instancia, lo obligó a pagar una multa de unos 95 millones de pesos (unos US$ 23.000 al cambio actual) que él pidió pagar en 190 cuotas de unos US$ 120 mensuales, reportaron medios locales.

En el video del episodio puede verse cómo incluso interviene un policía para mantener la distancia entre ambos después del golpe.

Seguidor de Hitler

«Yo soy seguidor de un gran pensador alemán. Se llama Adolf Hitler», dijo en una entrevista con la cadena radial RCN en el año 2016, cuando era alcalde de Bucaramanga. Y citó lo que afirmó que era una recomendación de tal pensador: «No pretenda que las cosas cambien si hacemos siempre lo mismo».

 

Años después, en 2021, cuando ya echaba a andar su carrera a la presidencia, Hernández pidió disculpas y dijo que había tenido un lapsus: «Frente a lo de Hitler pido mil disculpas, cualquiera tiene un lapsus y me equivoqué. La frase no era de él, era de Einstein. Pido mil disculpas a la comunidad judía y a todo el pueblo colombiano».



Semanario El Venezolano. Madrid, del 03 al 16 de agosto de 2022

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