Los Pandora Papers y un proceso legal en reclamo de un yate sacan a flote nuevas controversias sobre los multimillonarios venezolanos Luis Alfonso e Ignacio Enrique Oberto Anselmi

En la imagen: Luis Oberto Anselmi

Por Isabel Guerrero
armando.info

Más nombrables que imputables o al menos visibles, Luis Alfonso e Ignacio Enrique han construido su propia leyenda aparte del historial mantuano de su familia. Si hablaran, serían piezas claves para conocer cómo se manejó el mercado financiero venezolano durante el control cambiario y por qué este dio lugar a nuevas e inmensas fortunas. Pero su reticencia a mostrarse en medios quedó provisionalmente rota por una disputa por un yate en Miami y documentos de sus offshore.

Dos vástagos de una familia caraqueña, tradicional y adinerada, que se dedicaron a los negocios financieros durante los años de vacas gordas del chavismo, regresan de su autoimpuesto exilio mediático. Aunque no necesariamente de manera voluntaria.

Por un lado, rastros de sus negocios surgen en los llamados Pandora Papers, la filtración de 11,9 millones de documentos procedentes de 14 empresas de servicios offshore en todo el mundo que el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (ICIJ, por sus siglas en inglés) recibió y organizó como una base de datos para compartirla con 150 medios y 600 periodistas de 117 países.

Por el otro, una disputa menor en la que se vieron envueltos, casi de junta de vecinos, escaló a los tribunales de Florida y de allí a las páginas de la prensa.

Se trata de Luis Alfonso e Ignacio Enrique Oberto Anselmi, ambos abogados, ambos tiburones de los corros financieros, cuyos nombres suelen aparecer en los relatos de fortuna de la llamada boliburguesía durante los años dorados de las tasas diferenciales de cambio. Sus empresas Violet Advisors S.A. y Unovalores Ltd se mencionan en investigaciones, judiciales o periodísticas, en todo el mundo. Y a pesar de la fama que sobre ellos pesa, ninguna acusación les señala en tribunales.

Pero a principios de 2020 una causa menor los hizo sonar en una corte de Miami.

Los hermanos Oberto Anselmi reclamaron ante la corte del Distrito Sur, de la División Miami, la devolución de un yate adquirido por ellos en 2013 a través de su compañía en Panamá, Violet Advisors. Un detalle complicaba la gestión: Violet Advisors había sido disuelta por los Oberto en mayo de 2015. Diligencias precipitadas en Panamá para reactivarla fueron necesarias para darle alguna factibilidad jurídica al litigio.

Acta de disolución de la em… by ArmandoInfo

Como ya se adelantó, Violet Advisors no era una compañía cualquiera. Aunque incorporada con apenas 10.000 dólares de capital, movilizó millones a través de sus cuentas suizas. Se le señala por presuntamente operar en concesión de préstamos fraudulentos en moneda nacional a la estatal petrolera Pdvsa, para obtener en retribución acceso a divisas. De acuerdo con una investigación de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal de la policía española, “Violet [Advisors] es parte principal [en] la operativa investigada en Andorra por la que la empresa Administradora Atlantic 17107 C.A. concedió una línea de crédito a Pdvsa por un valor de 17.490.000.000 bolívares, cediendo sus derechos de cobro a las empresas Violet Advisors S.A. y Welka Holding Limited, quienes firmaron contratos de asesoramiento con Nervis Villalobos enmascarando así el pago de comisiones”. El monto se traduce en una cifra cercana a 4.500 millones de dólares, según se detalla en el extenso documento de la justicia española y en el que se describe a Administradora Atlantic 17107, empresa inmobiliaria registrada en Caracas en 2006, como prestamista. En 2012, Violet Advisors fue parte de una trama de pagos en dólares a través de sus cuentas en la entidad suiza Compagnie Bancaire Helvétique SA (CBH), una vez se confirmaba la recepción de los bolívares.

El CBH llegó a conocerse como el banco favorito de la boliburguesía y la nomenklatura chavista. Captaba clientes venezolanos a través de las gestiones que realizaba, sobre todo, el asesor financiero francés Charles-Henry Du Boscq De Beaumont, De Beaumont recomendó a Luis Oberto Anselmi en la sucursal de Bahamas de la CBH. Según los informes bancarios de 2011 y 2013 a los que tuvo acceso Armando.info hace unos años para el proyecto Conexión Suiza, el mayor de los hermanos Oberto Anselmi manejaba para ese momento distintas compañías en el Caribe oriental como asesor financiero y coleccionista de arte. Sus ahorros estaban estimados en 20 millones de dólares, según su perfil de cliente y, en otra empresa, tenía un saldo promedio de entre 50 y 70 millones de dólares.

Para 2018, después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos revisara el registro bancario de Suiza, las autoridades de Washington tenían encaminadas sus investigaciones sobre “un esquema de malversación cambiaria con pagos de sobornos a funcionarios venezolanos”, según recoge la cobertura que El Nuevo Herald hizo del caso. Casi un centenar de solicitudes de cuentas en CBH para Violet y Welka que hicieron los hermanos Oberto Anselmi pasaron por el tamiz de las pesquisas. Esos hallazgos sugerían una certeza sobre el alcance de la investigación, pero no está claro lo que pasó después.

Violet Advisors vino a reaparecer inadvertidamente en el sistema de justicia estadounidense para intentar recuperar un bimotor recreativo de 27 metros de eslora. El abogado representante de los intereses de los hermanos venezolanos, Bryan E. Busch, admitió ante el juez federal Federico Moreno, que atendió el caso, que Luis e Ignacio Oberto “están siendo investigados por el Departamento de Justicia”, pero no se había presentado ninguna acusación.

Eso ocurrió el 11 de septiembre de 2020, luego de meses de batalla por el yate. El abogado despejó la incógnita planteada por el juez que preguntó si había “investigaciones criminales” y “de qué se estaba perdiendo”.  Palabras más, palabras menos, los Oberto Anselmi aún no habían cerrado su capítulo previo sobre los casos en los que fueron mencionados por el esquema de corrupción con Pdvsa. A pesar de los rumores de haberse ido de Estados Unidos, indicaron como residencia la ciudad de Miami. El abogado Busch aseguró que sus representados, los hermanos Oberto, prestarían testimonio sin temor a que la deposición pudiera incluir preguntas sobre su pasado. “Nadie nunca es feliz cuando llega a la corte, ¿verdad? No importa de qué lado estés”, comentó el juez en medio de la conversación con los abogados.

Armando.info envió solicitud de entrevista a los bufetes de abogados que representó a los hermanos Oberto Anselmi en las causas civil y penal. Sin embargo, hasta la fecha de cierre del reportaje aún no habían respondido.

Los vaivenes del barco de la discordia

La demanda por recuperar el yate terminó mal para los hermanos Luis e Ignacio Oberto Anselmi, quienes perdieron la propiedad de la embarcación por la que en 2013 habían pagado 1,45 millones de euros (unos 1,63 millones de dólares), según una factura a nombre de Violet Advisors que presentaron durante el proceso.

La nave, construida en Italia, y registrada inicialmente en Praga, en la República Checa, fue trasladada desde el puerto de Génova hasta Palm Beach, el ultra exclusivo balneario sobre la costa este de Florida. Entregada a la compañía panameña de los Oberto, obtuvo certificado de registro de las Islas Caimán. Pero allí surge una confusa situación legal: los documentos del litigio mencionan que hubo una “supuesta” factura de venta en 2015, año de la clausura de Violet Advisors, por la que el yate fue rematado en 200.000 dólares. En marzo de 2020, sus nuevos dueños -los demandados, Excellent Auto Group- movilizaron la embarcación por segunda vez y sin la venia de los Oberto, lo que desató la insistencia en recuperar el activo millonario.

Documento de compra del yat… by ArmandoInfo

William Norris, abogado de los nuevos compradores del yate, que recibía entonces el nombre de Leonardo II (hoy The Round), argumentó en el juzgado de Miami que no era posible acceder a las peticiones de los hermanos Oberto Anselmi porque la empresa Violet Advisors estaba disuelta y no tenían pretexto legal. Luego de hacer contacto con el Registro Público de Panamá y de revisar la legislación mercantil en ambos países, Norris concluyó que “la ley es la misma en cuanto a la capacidad que tiene una corporación disuelta para demandar”. El argumento de la contraparte de los empresarios venezolanos prácticamente desestimó el caso. “Tenemos un pequeño lío aquí”, replicó el juez Moreno, replanteando una hipótesis sobre la situación: si el barco no es de nadie y “si hay una acusación de algún tipo en el futuro”, pudiera llegar el Departamento de Justicia y tomar la embarcación.

“Así que todo el mundo tiene interés en mantener este barco de un millón de dólares en buen estado, pero no sabemos quién lo va a tener, si una corporación disuelta o una que funciona o personas que no tienen el papeleo, pero son realmente los propietarios quienes lo han mantenido”, concluía el juez Moreno en una vista de las partes. Para resolver la controversia, otorgó un plazo de apenas una semana -hasta el viernes 18 de septiembre de 2020- para que el abogado de Violet Advisors diera respuesta sobre la sociedad.

Resulta que dos días antes de vencer el plazo, la oscura Violet Advisors fue reactivada en Panamá. El acta de la reunión extraordinaria, que menciona a Ignacio Oberto como director y secretario, fundamenta el artilugio legal en que habían aparecido “activos de la sociedad que no han sido liquidados” y que la ley de Panamá les otorga ese derecho. Sin embargo, en el acta de disolución de 2015, habían dejado en claro que habían cobrado todos sus créditos, saldado sus pasivos y distribuido entre los accionistas las cuota-partes que les correspondían del fondo social. De la misma manera que apresuraron los trámites para el cierre, la reactivación también se intentó con fórceps.

Acta de reactivación de la … by ArmandoInfo

El caso del yate fue manejado por un tribunal de almirantazgo, que se encarga de evaluar la legitimidad de las disputas de los barcos y entre los tripulantes. Aunque para el juez no se trató de un “almirantazgo tradicional”, sino una situación más compleja que derivaría en otros litigios. Por un lado, el abogado de los nuevos compradores de la embarcación señalaba que se trataba de un fraude y que afectaba por igual a los demandantes, lo que escalaría a un caso criminal y, posiblemente también, de naturaleza fiscal, una evolución que no le convendría a los empresarios venezolanos. Por otro lado, el abogado de Violet Advisors alegó que la transacción sobre el yate estuvo sustentada en la inadecuada verificación de los documentos de propiedad.

In pari delicto”, dijo el juez: ambas partes incurrieron en culpa. Finalmente, la demanda de Violet Advisors fue desestimada. Si los hermanos Oberto Anselmi hubiesen recuperado la propiedad, según la ley de Panamá, tendrían que vender el activo.

Aunque pueda tomarse como un detalle menor, la factura de compra del yate registró a Ignacio Oberto Anselmi en una dirección de oficina en el este de Caracas que coincide con los datos incluidos en decenas de documentos de otras sociedades que le pertenecen a Oberto y fueron constituidas en Bahamas, Belice, Panamá e Islas Vírgenes Británicas. A esas empresas, registradas en jurisdicciones del Caribe normalmente consideradas como paraísos fiscales, las gestionaba el bufete panameño Alemán, Cordero, Galindo & Lee Trust S.A. (Alcogal), una de las fuentes de los Pandora Papers.

La misma dirección también correspondió en su momento a la sede de Unovalores Casa de Bolsa C.A., la firma financiera que en tan solo cinco años llevó a los hermanos a la cúspide en el manejo de capitales y negociaciones con bonos en Venezuela, hasta su desaparición durante la crisis de las casas de bolsa de 2010.

Los Oberto no solo usaron en Panamá los servicios de Alcogal. En 2013, por ejemplo, Violet Advisors tuvo por agente local al bufete Alfaro, Ferrer & Ramírez. También habían aparecido en los llamados Panama Papers de 2016, cuyos archivos provenían del gabinete jurídico Mossack Fonseca, Mossfon. Entre los años 2007 y 2011, los Oberto apelaron a la controvertida, y ahora desaparecida, empresa de servicios offshore para constituir y gerenciar las firmas Escalante Internacional S.A., Kiads S.A., Fordberry Finance S.A. y Kenbrook Holdings S.A. Todas ellas presentaron contratos a futuro relacionados con la compra-venta de títulos de valores venezolanos. suscritos entre las sociedades y Unovalores Casa de Bolsa C.A., como receptor de la transacción.


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