República Dominicana reclama a Astrazeneca retrasos en la entrega de vacunas contra la Covid-19 tras haber suscrito contrato ventajoso para la farmacéutica

Un contrato que generó las recientes quejas del pre­sidente dominicano Luis Abinader so­bre el “incumplimiento” por parte de la farmacéuti­ca británico-sueca Astrazeneca, en la com­pra de vacunas contra la Covid-19, contiene cláu­sulas que, al aceptarlas el Gobierno de República Dominicana en 2020, ahora le atan de manos para tener éxito en un arbitraje inter­nacional.

Y no solo el Gobierno do­minicano, ya que el contra­to fue aprobado por el Con­greso Nacional sin ningún tipo de oposición por parte de los legisladores.

Según un reporte de Paul Mathiasen para Listin Diario, específicamente, la cláu­sula en cuestión que no le permitiría al gobierno re­clamar los aparentes in­cumplimientos de la far­macéutica sería la 14 sobre “Limitación de Responsa­bilidad por Reclamaciones Distintas de Indemnización de Terceros; Exención de Garantías”.

Dentro de la cláusula, en el apartado (14.1), estipula de manera clara que el país renuncia al derecho de re­clamarle a la compañía por retrasos en la entrega de las dosis y otras cuestiones so­bre la vacuna.

“El comprador (Repúbli­ca Dominicana) renuncia a y libera cualquier reclama­ción en contra de AstraZe­neca que surja de o tenga relación con… retrasos a la entrega de la vacuna con­forme al contrato”, dice el acuerdo.

Pero no solo se queda allí, ya que también remueve de responsabilidad a la com­pañía AstraZeneca en ca­so de que la vacuna no sea eficaz o segura o si se pre­sentan situaciones proble­máticas con el transporte, almacenamiento o técnica apropiada de inoculación.

Otro asunto que establece el contrato firmado por el gobierno y ratificado por el Congreso, es el pago total a desembolsar, unos 40 mi­llones de dólares, a razón del precio pactado de 4 dó­lares por dosis.

En ese sentido, establece también el contrato que el precio de las dosis estará exento de impuestos indi­rectos igual a cuarenta mi­llones de dólares y que los pagos adeudados a Astra­Zeneca “no incluyen nin­gún impuesto indirecto que pueda cobrarse y que si se cobra en forma apropia­da el comprador pagará en forma adicional a la tasa y en la manera que para ese momento establezcan las leyes aplicables”.

Por otro lado, da la potes­tad a la farmacéutica de, sin necesidad del consen­timiento del comprador, “subcontratar o delegar su obligación o servicios que se prestarán conforme al contrato a una o más de sus filiales y cualquier contra­tista”.

Abinader manifestó que no recibiría las vacunas de AstraZeneca si llegan en el momento inapropiado para el país y amenazó con lle­var a la compañía a un arbi­traje internacional.

“Lo que no voy a permitir es que se afecte el interés na­cional aceptando vacunas que después nosotros no podamos utilizarlas”, dijo Abinader.




Semanario El Venezolano. Madrid, del 03 al 16 de agosto de 2022

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *