Carl Herrera Alleyne. El hombre que todo lo ocultaba: Una historia sobre evasión fiscal, fraude, incesto, violaciones y violencia en la trastienda de un idolatrado exbasquebolista de la NBA

Por Karem Galvez

El 11 de marzo de 2022 el influencer Luis Arroyo publicaba en su Twitter @ELCHILI, un listado de quienes en su opinión son los mejores deportistas venezolanos de la historia, en sus respectivas disciplinas.

Para Arroyo, Greivis Vásquez es el mejor basquetbolista venezolano de la historia.

En un país como Venezuela, donde deportes como el béisbol, básquetbol y fútbol cuentan con cientos de miles de fanáticos que acuden a canchas y estadios a presenciar los encuentros deportivos y aupar a sus equipos y jugadores favoritos, un comentario como el de Arroyo es suficiente en las redes sociales para encender la chispa del debate.

Inmediatamente algunos fanáticos respondieron al tuit de Arroyo señalando que Carl Herrera Alleyne, nacido en el país caribeño de Trinidad y quien con solo meses de edad se mudó junto a su familia a Venezuela, debía encabezar la lista como el mejor basquetbolista venezolano. Los desacuerdos fueron tales que entre insultos, algunos internautas opinaron que Herrera Alleyne era tan venezolano como la ciudad de Caracas, mientras que otros consideraron que el exjugador de la National Basketball Association (NBA), quien en los Estados Unidos se tituló campeón con el equipo de baloncesto Houston Rockets en los años 1994 y 1995, no debía ser incluido en la lista de mejores deportistas venezolanos, por haber nacido en otro país y luego haberse nacionalizado venezolano.

El incidente en Twitter ejemplifica cómo para muchos fanáticos venezolanos, Carl Víctor Herrera Alleyne es una suerte de semidiós, a quien rinden culto por sus logros en la NBA, donde hasta ahora sea como fuere, nacionalizado o no, ha sido el único venezolano en ganar un campeonato, además en una época donde el rey de la arena deportiva de la NBA era el equipo de los Chicago Bulls, el mismo del recordado Michael Jordan. Los Chicago Bulls habían sido campeones consecutivos de las temporadas 1990-91, 1991-92 y 1992-93, hasta que los Houston Rockets frenaron su buena racha.

En 1993 Carl fue elegido por la revista Hispanic Business Magazine como uno de los 100 hispanos más influyentes y compitió en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Si Carl Herrera existiera en un universo paralelo y no fuera basquetbolista, como en el pasado, o entrenador de baloncesto, como ahora, quizás sería mago. Sumergida en su estampa de antigua estrella de la NBA, «Amigo», como es también conocido Herrera, ha hecho varios actos de prestidigitación para ocultar las infracciones, ultrajes y agravios familiares y los propios, que han sido motivo suficiente para que tanto el exjugador de baloncesto, como varios de sus hijos hayan tenido problemas con la ley en los Estados Unidos de América.

Enseguida explicamos cuatro de los mayores actos de prestidigitación por los que Carl «Amigo» Herrera pudiera ser también conocido como «El Mago», dada su habilidosa facilidad para ocultar incestuosos abusos sexuales y violaciones cometidas por dos de sus hijos mayores, evasión fiscal, actos de violencia e infidelidades, entre otras situaciones lamentables en su vida y en la vida de su familia, camuflándolas con los reconocimientos recibidos en su carrera deportiva, parcialmente fruto de sus logros en la NBA.

Acto nº 1: ¡ No recuerdo nada sobre ese dinero !…

Un juez federal le dio el jueves 20 de diciembre 2007 un regalo de Navidad anticipado a Carl Víctor Herrera, exdelantero de los San Antonio Spurs y de la Universidad de Houston, quien había sido condenado en octubre del mismo año por evasión de impuestos por un gran jurado federal.

En un movimiento poco común en los tribunales de primera instancia de Texas, el juez federal de distrito William Royal Furgeson Jr. anuló la condena y dijo en un fallo de 34 páginas que el jurado realmente no tenía pruebas suficientes para respaldar una condena.

Furgeson emitió una orden condicional concediendo la posibilidad de efectuar un nuevo juicio, en caso de que los fiscales lograran anular o revocar la absolución,

En diciembre de 2007 todo resulto en buenas noticias para Herrera, quien había sido acusado en febrero del mismo año, por el Servicio de Rentas Internas del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos (IRS por sus siglas en inglés), alegando que debía más de $550,000 en impuestos atrasados correspondientes a lapso comprendido entre los años 1994 y 1997.

El juicio contra «Amigo» llegó luego de haber tenido dos rupturas matrimoniales, el fracaso de algunas inversiones, la muerte de su padre y la institucionalización de su madre.

El momento en que fue acusado de no pagar impuestos coincidió aproximadamente con el período de su carrera en el que jugó con los San Antonio Spurs, entre los años 1995 a 1998. Herrera había sufrido lesiones que lo obligaron a dejar la NBA en el año 1999. Desde entonces se dedicó a jugar baloncesto y a servir de entrenador en equipos profesionales venezolanos.

Uno de sus abogados en el caso, Jay Moritz, dijo en una breve entrevista que Herrera le dijo a otro abogado en el caso, Charles J. Muller III, que estaba «extasiado» con el fallo.

Durante su juicio, los abogados de Herrera lo retrataron como culpable de confiar en un elenco de personajes turbios, incluido un gerente comercial, que dio por sentado su buena fe.

El relato de Herrera pareció convincente al juez W. Royal Furgeson, quien escribió: «No hay pruebas suficientes de que sus actos se tomaron con la intención específica de evadir el pago de impuestos adeudados y, por lo tanto, pruebas insuficientes para que un jurado razonable declare culpable a Herrera».

Pero el 11 de febrero de 2009, la suerte judicial de Carl Herrera cambió. Los fiscales del caso habían logrado revocar la sentencia absolutoria dictada por el juez Furgeson, solicitando la concesión de un nuevo juicio y la prisión preventiva contra el basquetbolista.

El Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos para el Quinto Circuito revocó la absolución de Carl Herrera por evasión de impuestos que había dictado la corte de distrito, según la sentencia No. 08-50028.

En la sentencia se lee que:

«Herrera, oriundo de Venezuela, había asistido a la universidad en Houston y regresó a los Estados Unidos en 1991 para jugar baloncesto profesional con los Houston Rockets. Debido a las lesiones, fue cambiado de un equipo a otro hasta que su carrera en la NBA terminó en 1999. Al año siguiente, después de casarse y divorciarse, se casó con su novia de toda la vida. Incapaz de encontrar trabajo en Estados Unidos, regresó a casa para jugar en Venezuela, dejando atrás a su nueva esposa, cuatro hijos y padres enfermos.

De 1994 a 1997, Herrera no presentó ninguna declaración de impuestos. El IRS inició una investigación en 1998 y en 1999 admitió que debía más de $500,000 en impuestos atrasados. Los esfuerzos de cobro comenzaron en febrero de 2000, pero en su mayoría no tuvieron éxito.

El IRS decidió procesarlo. En el juicio, el Gobierno se centró en tres actos que supuestamente demuestran que Herrera intentó evadir el pago de impuestos. Primero, el dinero de las cuentas bancarias de Herrera se transfirió a las cuentas de su esposa. El Gobierno sostiene que Herrera estaba transfiriendo fondos para evitar los gravámenes del IRS. En segundo lugar, en enero de 2001, Herrera transfirió su casa de San Antonio a la propiedad exclusiva de su esposa mediante una escritura de renuncia, supuestamente para evitar un gravamen fiscal. Finalmente, Herrera proporcionó información inexacta al IRS durante una reunión de 2006, supuestamente tratando de subestimar sus ingresos.

Aunque Herrera no cuestionó la base fáctica de las alegaciones o la existencia de una deficiencia fiscal, brindó explicaciones benignas. Con respecto a las transferencias de dinero, explicó que los fondos fueron enviados para mantener a su esposa, hijos y padres en Estados Unidos. Dijo además que todas sus finanzas estaban a cargo de otras personas, por lo que no era personalmente responsable de las transferencias. Con respecto a la escritura de renuncia, explicó que la compañía hipotecaria a menudo se negaba a tratar con su esposa, porque su nombre no estaba en la escritura. Por lo tanto, le transfirió la casa para que ella pudiera manejar la hipoteca mientras él estaba fuera del país.»

La «novia de toda la vida» a la que se refiere la sentencia fue, no obstante, la segunda esposa de Herrera, una ciudadana española que se especializó profesionalmente en educación, a quien el exbasquetbolista conoció cuando en 1990 viajó a España a jugar en el equipo Real Madrid Baloncesto. Según «Testigo Uno», una persona muy próxima a la familia Herrera, quien ha revelado incidentes de incesto y violación de menores cometidos por dos de los hijos del exjugador de la NBA, la segunda esposa de Herrera perdió la casa localizada en San Antonio, Texas, cuya propiedad le había sido transferida por su entonces marido, luego que dejara de recibir dinero por parte del exbasquetbolista y no pudiera seguir pagando la hipoteca que pesaba sobre la casa. Los tres empleos a los que debió dedicarse la segunda esposa de Herrera no fueron suficientes para lograr pagar las deudas y evitar perder la propiedad.

El gobierno alegó que Herrera intentó ocultar fondos cambiándolos de sus cuentas bancarias. Desde 1999 hasta 2000, la mayor parte del dinero de Herrera se depositó en siete cuentas registradas a su nombre o a nombre de Cahrrera Media International, una empresa de su propiedad. Después de una advertencia en el 2000 de que el IRS iba a comenzar los esfuerzos de cobro, incluido el embargo de las cuentas bancarias, la mayor parte del dinero de Herrera se depositó en cuentas a nombre de su esposa. El gobierno afirma que un jurado razonable podría inferir que Herrera desvió fondos deliberadamente para evadir los gravámenes.

El tribunal de distrito determinó que las pruebas del gobierno eran insuficientes en tres aspectos. En primer lugar, el gobierno no demostró adecuadamente que Herrera ejerciera ningún control sobre dónde se realizaban los depósitos y, por lo tanto, no pudo haber actuado deliberadamente. En segundo lugar, no había pruebas suficientes de que tuviera contacto con las cuentas bancarias que se le atribuyen. Finalmente, no hubo evidencia de que, incluso si realizó las transferencias, lo hizo con la intención específica de evadir impuestos. El tema de las tres objeciones es que Herrera dependía de otros para administrar sus asuntos financieros y, por lo tanto, no era responsable del patrón de depósitos.

Estamos de acuerdo con la corte del distrito. Aunque el gobierno presentó pruebas suficientes para que un jurado concluyera que Herrera tuvo contacto con las cuentas -por ejemplo, llamó para quejarse al IRS cuando le dedujeron $200 de una de ellas-, el gobierno no demostró que ejerciera ningún control sobre sus finanzas. En el contrainterrogatorio, el testigo del gobierno admitió que ninguno de los cheques de depósito estaba firmado por Herrera. Además, su esposa testificó que cuando necesitaba dinero, llamaba al asesor financiero de Herrera, quien era el mismo nombre en todas las cuentas, no Herrera. Sin evidencia de que Herrera orquestó las transferencias, un jurado razonable no pudo encontrar más allá de una duda razonable que deliberadamente cambió fondos para evitar pagar impuestos.

CAHRRERA INTERNATIONAL, INC. había sido una firma creada en el año 1995 por el basquetbolista junto a Agustín González y Jaime Ibáñez, ambos aparentemente relacionados familiarmente con Herrera. La esposa de González figura como directora en otras compañías cuyos nombres permiten inferir que han estado destinadas a la administración de gimnasios.

 

El Servicio de Rentas Internas (IRS) de los Estados Unidos presentó más dudas sobre las aseveraciones de Carl Herrera Alleyne…

El gobierno sostiene que Herrera transfirió su casa en San Antonio a su esposa mediante una escritura de renuncia para evadir los intentos del IRS de apoderarse de ella. Como evidencia adicional de una intención de evasión, el gobierno afirma que le dio al IRS explicaciones diferentes y contradictorias sobre la transferencia. Herrera respondió con evidencia de que la compañía hipotecaria se negó a comunicarse con su esposa sobre la hipoteca, porque su nombre no estaba en la escritura, por lo que transfirió la casa para que ella pudiera manejar sus asuntos mientras él estaba en Venezuela.

El tribunal de distrito concluyó que las pruebas eran insuficientes. En primer lugar, el tribunal determinó que los contratos de renuncia se prepararon antes de que el IRS le hubiera notificado a Herrera sobre el gravamen sobre la casa, y que no podía haber estado tratando de evitar un gravamen que desconocía. En segundo lugar, el tribunal determinó que las inconsistencias entre sus explicaciones “no eran lo suficientemente sustanciales como para probar más allá de una duda razonable que Herrera transfirió el título a nombre de su esposa para ‘ocultar’ sus bienes y evadir el pago de un impuesto”.

Concluimos de otra manera. Es cierto que Herrera no recibió notificación del gravamen hasta después de que se preparó la renuncia, pero se le había advertido seis meses antes que tal gravamen podría instituirse. Afirma que la brecha de seis meses atenúa cualquier conexión, pero “frente a un registro de hechos históricos que respaldan inferencias contradictorias [,] debemos suponer ․ que el juzgador de hecho resolvió tales conflictos a favor de la acusación, y [nosotros] debemos ceder a esa resolución”….

Aunque coincidimos con la corte de distrito en que las inconsistencias en la historia de Herrera no son significativas, las explicaciones de la renuncia no se alinean con las circunstancias que rodearon su ejecución. Primero, a pesar de la afirmación de Herrera de que transfirió el título para que su esposa pudiera hablar con la compañía hipotecaria, ninguno de los dos informó a la compañía sobre la transferencia. Segundo, un empleado de la compañía hipotecaria testificó que Herrera no necesitaba usar una renuncia para autorizar a su esposa a discutir la hipoteca; la empresa acepta autorización escrita o verbal y de hecho tenía constancia de la autorización verbal de Herrera. El empleado testificó además que, incluso cuando se utiliza una renuncia, la nueva escritura debe contener los nombres de ambas partes. Herrera renunció a reclamar la casa de su propiedad exclusiva a la propiedad exclusiva de su esposa, una transferencia que la compañía hipotecaria no habría aceptado.

Herrera responde que tenía la intención de que ambos nombres estuvieran en la escritura y especula que se trató de una “falta de comunicación” con el abogado que preparó los documentos. Y su esposa declaró que no envió a la hipotecaria copias de la escritura actualizada, porque empezaron a comunicarse con ella. Esas explicaciones son plausibles pero, vistas desde el punto de vista más favorable al veredicto, no justifican la absolución. Es razonable que el jurado no creyera el testimonio de la esposa y concluyera, con base en el momento y las circunstancias que rodearon la renuncia, que Herrera transfirió la casa para evitar los esfuerzos de cobro del IRS.

El IRS fue enfático al señalar que Carl Herrera presentó aseveraciones falsas sobre sus ingresos

El gobierno sostiene que, en una entrevista de 2006 con el IRS, Herrera hizo varias declaraciones falsas sobre su situación financiera. Por ejemplo, el IRS le preguntó acerca de sus ingresos del año 2000 y dijo que había ganado solo $8,000 jugando baloncesto y recibió un préstamo de $15,000 de un amigo. Sin embargo, el IRS produjo registros que mostraban más de $275,000 depositados en las cuentas de Herrera ese año, que no pudo explicar. Hubo discrepancias similares entre los registros de ingresos y depósitos declarados por Herrera para 2001 y 2002.

El tribunal de distrito consideró que las pruebas no demostraban adecuadamente la intencionalidad o la intención específica de evitar el pago de impuestos. Primero, el tribunal determinó que Herrera no estaba mintiendo intencionalmente, sino que simplemente no pudo responder preguntas financieras detalladas. El tribunal señaló que Herrera no estaba familiarizado con sus finanzas porque dependía de otros para administrarlas y no tenía registros financieros para consultar durante la reunión. En segundo lugar, el tribunal declaró que las respuestas de Herrera no podían haber sido un intento de evitar el pago de impuestos, porque estaba respondiendo preguntas sobre sus circunstancias financieras de 1999-2002, no sobre sus recursos actuales. El tribunal razonó que “[n]o está claro cómo una ‘declaración falsa’ en 2006, sobre la situación financiera de Herrera en 2001, se relaciona con un acto afirmativo en 2006 de evadir el pago de un impuesto adeudado.

No estamos de acuerdo. Para empezar, el encuentro no fue casual; el IRS enfatizó de antemano que Herrera estaba a punto de ser acusado de un delito penal, que debería tener un abogado presente y que cualquier declaración que hiciera sería utilizada en su contra en el juicio. Además, el grado de error fue significativo: Herrera reportó como máximo $23,000 de ingresos en un año en el que aparentemente recibió más de $275,000. Aunque es plausible que sus respuestas incorrectas simplemente reflejaran ignorancia, era prerrogativa del jurado sopesar las pruebas y decidir lo contrario. Además, el jurado podría haber inferido razonablemente que Herrera mintió sobre sus ingresos anteriores para disuadir al IRS de continuar con los esfuerzos de cobro.

En resumen, la prueba presentada en el juicio fue suficiente para condenar a Herrera sobre la base de dos de los tres actos afirmativos alegados por el gobierno. Por lo tanto, el tribunal de distrito se equivocó al ordenar la absolución, porque el jurado podría haber concluido razonablemente que Herrera transfirió su casa para evitar un gravamen del IRS y/o mintió a los agentes del IRS sobre los ingresos anteriores para disuadirlos de continuar con los esfuerzos de cobro.

El tribunal de distrito estaba dentro de su discreción al otorgar condicionalmente un nuevo juicio. Aunque la evidencia es suficiente para respaldar una condena, el tribunal volvió a sopesarla con cautela y encontró que prevalecía fuertemente contra el veredicto de culpabilidad. Al hacerlo, “el tribunal se sienta como un decimotercer miembro del jurado”…

Por lo tanto, REVOCAMOS la sentencia absolutoria…

Más abajo el fallo revocatorio de la sentencia absolutoria de Herrera.

Sentencia en 2009 ordenó nu… by Presents 360

 

Declaración de culpabilidad y condena

Luego de más de una década de argumentar su supuesta inocencia y negar los hechos de los que era acusado, el miércoles 9 de marzo de 2011, Carl Herrera Alleyne finalmente admitió su culpabilidad.

Herrera se declaró culpable de un delito menor federal y fue sentenciado a un año de libertad condicional, poniendo fin a años de disputas sobre su caso fiscal.

Carl Herrera, entonces de 44 años de edad, le dijo en voz baja al juez federal de distrito W. Royal Furgeson que estaba contento de dejar el asunto atrás.

Los abogados de Herrera aseguraron que se había estado ganando la vida a duras penas en su natal Venezuela y, últimamente, entrenando a un equipo en México. Herrera le dijo al juez que estaba residenciando en Houston.

Uno de sus abogados, Charles Muller III , dijo que los problemas fiscales de Herrera surgieron de sus días con los Houston Rockets , cuando el equipo ganó campeonatos consecutivos en la década de 1990.

“Los Rockets no lograron retener cantidades suficientes para cubrir todas sus obligaciones tributarias”, dijo Muller, y agregó que había otros problemas que agravaban la situación.

Acto nº 2: ¡ No duden de su inocencia !…

En el año 2014, durante una entrevista para un medio venezolano, Carl Herrera se mostró indignado acerca del racismo y los insultos de los que estaba siendo objeto en Venezuela durante los encuentros de baloncesto a los que asistía entonces como entrenador del equipo Gigantes de Guayana. El exjugador de la NBA señaló…

«Se han perdido muchos valores. Eso me duele porque yo soy de aquí, de Venezuela. Yo nací en Trinidad, pero eso no tiene nada que ver. Mi forma de hablar es de aquí, mi ambiente, mi música, todo es de aquí y así me siento. Hagan lo que hagan no me lo van a poder quitar porque mis sensaciones son naturales y yo sé lo que yo siento. Solo pido respeto.»

El entrevistador preguntó: ¿Cómo cree usted que fue la crianza que le dieron sus padres?

El respeto por delante. Cuando mi mamá decía algo, eso era y yo me quedaba callado. Si había una reunión de personas mayores y yo llegaba, tenía que pedir permiso, no me podía quedar a escuchar lo que ellos hablaban, mi mamá me miraba y yo me tenía que ir. Para ir a jugar tenía que pedir permiso. Siempre a los mayores había que tratarlos de usted y las damas siempre iban primero. Ese fue el tipo de crianza que me dieron. Yo no soy perfecto pero yo no voy a faltarle el respeto a nadie.

Seguidamente el entrevistador interrogó: ¿Ha tratado de inculcar eso a sus hijos?

Siempre. Ahora mismo está la situación de mi hijo Jonathan (está solicitado por la Interpol debido a cargos de asalto sexual). Él cometió un error, todos de jóvenes cometemos errores. Yo no voy a justificar nada, pero mi hijo no le hizo daño a nadie.

Previamente, el ahora entrenador de baloncesto se había manifestado para condenar el intento de arresto de su hijo, el 12 de mayo de 2014, por parte de la policía venezolana en la ciudad de Puerto Ordaz, al sur de Venezuela, luego de un partido de baloncesto en el que había participado Carl Herrera Alleyne como entrenador del equipo Gigantes de Guayana y donde se encontraba el segundo de los hijos de Herrera, de nombre Johnatan Víctor Herrera Medina, quien estaba siendo buscado por La Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL), a pedido de una corte de Texas.

“Mi hijo no es un criminal como mucha gente lo ha querido hacer ver. No estoy aquí para disculpar a mi hijo, pero sí puedo decir que los muchachos cometen errores. Este no fue un error malicioso. Esto ocurrió hace un par de años aproximadamente. Él se enamoró de una joven en Estados Unidos. ¿Quién no se ha enamorado de una persona mayor o menor que uno? Lo que pasó a lo mejor no debió suceder, pero mi hijo no es un delincuente. Los cuerpos policiales actuaron de mala forma”.

Pero el “respeto” que Carl Herrera aseguró haber inculcado a sus hijos no parece que ellos lo hubieran aprendido. El “error”, cometido por Johnatan Víctor Herrera Medina, fue, siendo él mayor de edad, haber abusado sexualmente de una niña entre los años 2009 y 2011. La niña contaba apenas con 12 años de edad cuando iniciaron los abusos.

Johnatan Víctor Herrera Medina

El arresto del sospechoso, el 12 de mayo de 2014, se vio frustrado por la rápida acción de su padre y no fue sino hasta el 15 de julio del mismo año, más de dos meses después del incidente en el gimnasio Hermanas González de Puerto Ordaz, que Johnatan Herrera Medina fue detenido, al presentarse de manera voluntaria ante la oficina de INTERPOL en la ciudad de Puerto Ordaz, específicamente en la División de Puertos y Aeropuertos, Dirección de Policía Internacional, en virtud de notificación de alerta roja internacional No. A-3747/5-2012, de acuerdo con órdenes de detención Nos. 1328791 y 1328792 de fecha primero (1°) de diciembre de 2011, dictadas por el Juzgado de Distrito 176 del Condado de Harris, Houston, Texas, cuyo contenido de la alerta roja indica:

«HERRERA JOHNATAN VICTOR.. País solicitante: ESTADOS UNIDOS. N° de expediente: 2013/307783. Fecha de publicación 28 de mayo de 2012…1. DATOS DE IDENTIFICACIÓN. Apellido: HERRERA…Nombre: JOHNATAN VICTOR…Fecha y lugar de nacimiento: 8 de octubre de 1990 en MADRID (ESPAÑA) Sexo: Masculino. Nacionalidad: Venezolana (comprobada), Española (comprobada)…Apellido y nombre del padre: HERRERA Carl. Apellido de soltera y nombre de la madre: UNKNOWN Maritza…Idiomas que habla: Español e inglés. Lugares o países donde pudiera desplazarse: Herrera podría estar residiendo en la siguiente dirección: calle 16, sector 2, número 979, barrio el Progreso, Guanare/Portuguesa, Venezuela 6124. El 13 de octubre de 2011 Herrera salió de Houston/Texas (Estados Unidos) en dirección a Caracas (Venezuela) para lo que utilizó el pasaporte venezolano número 044278847. Los países que frecuenta son España, Estados Unidos Houston/Texas) y Venezuela…Descripción: 185cm Peso: 75 kg Cabello: Castaño Ojos: Castaño Complexión: Delgada…2. DATOS JURÍDICOS…exposición de los hechos: Houston/Condado de Harris/Texas (Estados Unidos): Entre el 25 de junio de 2009 y el 1 de julio de 2011 Johnatan Víctor Herrera mantuvo relaciones sexuales en múltiples ocasiones con una chica que tenía 12 años al iniciarse dichas relaciones. En cada ocasión se encontraban en el dormitorio de la chica y siempre hubo penetración vaginal. Herrera vivía en casa de la madre de la víctima desde que esta tenía 5 o 6 años. El 13 de octubre de 2011, HERRERA abandonó Estados Unidos…el 17 de octubre de 2011, tras realizar un examen médico a la chica, se envió un informe a los servicios de protección de la infancia de Texas. El 1 de diciembre de 2011 el juzgado de distrito 176 del Condado de Harris público ordenes de detención…PRÓFUGO BUSCADO PARA UN PROCESO PENAL. ORDEN DE DETENCIÓN O RESOLUCIÓN JUDICIAL 1 calificación de delito: Agresión sexual a un menor con agravantes Referencias de las disposiciones de la legislación penal que reprimen el delito: Artículo 22.021 del Código Penal de Texas. Pena máxima aplicable: 99 años de privación de l.O. de detención o resolución judicial equivalente: N° 1328791, expedida el 1 de diciembre de 2011 por las autoridades judiciales del Condado de Harris/Houston/ Texas (Estados Unidos)… ORDEN DE DETENCIÓN O RESOLUCIÓN JUDICIAL 2 Calificación del delito: Agresión sexual a un menor de 17 años. Referencias de las disposiciones de la legislación penal que reprimen el delito: Artículo 22.011 del Código Penal de Texas. Pena máxima aplicable: 20 años de privación de libertad. Prescripción o fecha de caducidad de la orden de detención: Ninguna. Orden de detención o resolución judicial equivalente: N° 1328792, expedida el 1 de diciembre de 2011 por las autoridades judiciales del CONDADO DE HARRIS/HOUSTON/TEXAS (ESTADOS UNIDOS)…MEDIDAS QUE SE DEBERÁN TOMAR EN CASO DE LOCALIZAR A ESTA PERSONA. LOCALIZAR Y DETENER CON MIRAS A SU EXTRADICIÓN. El país que ha solicitado la publicación de la presente notificación roja da garantías de que se solicitará la extradición al ser detenida la persona, de conformidad con la legislación nacional aplicable y con los tratados bilaterales y multilaterales pertinentes. DETENCIÓN PREVENTIVA para el país que ha solicitado la publicación de la presente notificación roja, esta debe considerarse como una solicitud oficial de detención preventiva. Rogamos procedan a la detención preventiva de conformidad con la legislación nacional aplicable y con los tratados bilaterales y multilaterales pertinentes»

En un extraño giro de los acontecimientos, el 19 de marzo de 2015, el TSJ, máximo tribunal de justicia de Venezuela, mediante ponencia del magistrado presidente del órgano judicial venezolano, Maikel Moreno Pérez, decretó la libertad sin restricciones de Johnatan Víctor Herrera Medina.

La medida fue justificada en el hecho que la Embajada de los Estados Unidos en Caracas no presentó una solicitud formal de extradición contra Herrera Medina.

Una persona, testigo de excepción, muy próxima a la familia Herrera, quien no quiso que su nombre fuese mencionado para esta historia, por temor a las retaliaciones que pudiera sufrir su familia, relata acontecimientos inéditos sucedidos en el hogar de los Herrera en Texas.

«Testigo Uno», como hemos llamado a esa persona en adelante, revela que durante muchos años prefirió no contar la historia, pues pensó que nadie le creería, frente a la condición de estrella deportiva del exjugador de la NBA. Pero, ahora con mucho más valor, «Testigo Uno» asegura que el exjugador de baloncesto continúa defendiendo la inocencia de sus dos hijos mayores, pese a las atrocidades cometidas por ellos.

Carl Alex Herrera Medina (a quien llamaremos «Alex») y Johnatan Víctor Herrera Medina, fueron fruto del matrimonio de Carl Herrera Alleyne con su primera esposa, Maritza Isabel Medina, una mujer del centroccidental estado Portuguesa en Venezuela. Los hijos mayores de Carl Herrera Alleyne convivieron con sus hermanas Shaya y Sarah, y la segunda esposa de su padre, en la residencia de la familia en Texas, donde la situación se tornó insoportable. «Testigo Uno» asegura que el hecho de que el exbasquebolista esté defendiendo a sus hijos es «repugnante» y es hora de contar la verdad, pues «Amigo» conoce desde hace años que sus dos hijos mayores han sido abusadores de niños.

«Testigo Uno» conoce personalmente a la chica abusada por Johnatan Herrera. Pero no fue la única sexualmente abusada, asegura que Johnatan y su hermano, Alex Herrera, abusaron también de su hermana Shaya Herrera durante toda su infancia, motivo por el que hoy Shaya padece de trastorno de estrés postraumático y es atendida por terapeutas.

Según «Testigo Uno», «Amigo» fue informado sobre los abusos sufridos por su hija Shaya, pero en otro acto de prestidigitación y como lo hiciera el basquetbolista durante más de una década negando haber evadido impuestos en los Estados Unidos, volvió a negar lo sucedido con su hija. En esta ocasión prefirió seguir defendiendo a sus hijos Alex y Johnatan y distanciarse de su hija.

«Testigo Uno» señala que Johnatan y Alex son sospechosos también de haber abusado de otras niñas, pero que el padre de los hermanos ha preferido mirar hacia otro lado pues, según opina, el exbasquetbolista «no es el héroe que todos creen que es».

Prosigue «Testigo Uno» señalando que alrededor del año 2005, cuando Shaya tenía aproximadamente 12 años de edad, la hija de los Herrera intentó hablar con una pariente, sobre la conducta de sus hermanos mayores, pero la pariente de Shaya dijo: «Oh, eso también me ha pasado antes, a veces simplemente sucede».

Los incestuosos abusos sufridos por Shaya comenzaron en Houston, en el vecindario de Sugar Creek, en el hogar que la familia conocía como «La Casa Grande», después que «Amigo» jugara con los Houston Rockets (1991-1995). De allí la familia se mudó a San Antonio, Texas, en donde su padre jugaría con los San Antonio Spurs. En San Antonio continuaron los abusos por parte de Alex.

1122 Sugar Creek Blvd, Sugar Land. Antiguo hogar de la familia Herrera en Texas.

La primera vez que empezaron a manifestarse comportamientos inapropiados por parte de Johnatan, fue cuando Johnatan y Shaya fueron a jugar a la casa de los mejores amigos de su vecindario y había otros niños allí. Johnatan apagó las luces en un gran armario, donde estaba jugando con su hermana y otros chicos y empezó a tocar a Shaya frente a los demás. Otros de los niños que se encontraban allí les contaron lo sucedido a sus padres y la madre de uno de ellos tuvo una conversación con la madre de Shaya, quien prefirió no creer la historia. Luego no sucedió nada y el abuso por parte de ambos continuó hasta que Shaya estaba en sexto grado de la escuela primaria. En ese entonces, un día la policía rodeó la casa de los Herrera. La casa había sido robada y destrozada por uno de los amigos de la escuela secundaria de Alex. El detonante del hecho fue que Alex, quien para ese entonces debía tener alrededor de 18 años de edad, se había quitado la ropa y esperado desnudo en la cama de la segunda esposa de su padre. Cuando la madre de Shaya llegó, ella horrorizada lo echó de la casa y Alex, como forma de venganza, envió a un amigo a robar y destrozar la casa.

La segunda esposa de «Amigo» trató de contarle al basquetbolista pero él no le creyó.

El exjugador de la NBA se trasladó a Venezuela para atender compromisos profesionales, mientras sus hijos y su segunda esposa permanecían en Texas. Shaya y su madre se mudaron a casa de un amigo de la familia y solo así fue que los hermanos mayores dejaron de abusar de la hija del deportista, aunque las chicas Herrera siguieron viendo a Johnatan.

Después de la separación de Carl y su segunda esposa, Alex y Johnatan se mudaron con otro amigo de la familia Herrera. Allí Alex comenzó a abusar de la hija mayor de la familia que los había recibido en su casa. La chica abusada tenía menos de 16 años. Alex terminó robando a la madre de la chica, quien lo denunció e hizo que lo llevaran a prisión.

Cheque fraudulento

Carl Alex Herrera Medina, el hijo mayor de Carl Herrera Alleyne, era apenas un niño cuando en el año 1990 llegaba a España tomado de la mano de su padre para acompañar al basquetbolista en su inicio como jugador del Real Madrid Baloncesto para la temporada 1990-91.

Madrid, 05-07-90.-El venezolano Carl Herrera junto a su hijo Alex Herrera, tras su llegada esta mañana al aeropuerto de Barajas. Herrera será presentado esta tarde como nuevo jugador del equipo de baloncesto del Real Madrid. EFE/Francisco García Campos

Pero de aquel niño sonriente solo queda el recuerdo. Documentos judiciales del Condado de Bexar en Texas, señalan que Carl Alex Herrera Medina, fue procesado entre los años 2005 y 2007 por haber falsificado la firma de otra persona para cobrar un cheque bancario. Carl Alex Herrera fue hallado culpable, aceptando los cargos bajo la modalidad de «nolo contendere», que le permitiría librarse luego de una demanda civil por el delito cometido.

Caso Contra Carl Alex Herre… by Presents 360

 

Las revelaciones de «Testigo Uno» permiten suponer que la persona a quien Alex falsificó la firma fue la madre de la joven de quien Carl Alex Herrera abusó sexualmente, hermana mayor de la niña abusada por Johnatan, el hermano de Alex. Ambas jóvenes son hijas de la familia que les ofreció techo a los dos hijos mayores del basquetbolista Carl Herrera cuando perdieron la casa donde vivían con sus hermanas y la segunda esposa de su padre en San Antonio, Texas.

2656 Inwood Briar, San Antonio, Texas. Antiguo hogar de la familia Herrera

Luego del incidente con su hermano Alex, Johnatan comenzó a tener una relación con la hija menor de la familia que les había ofrecido su casa y esto comenzó cuando ella tenía por lo menos 12 años.

La familia de la niña abusada denunció a Johnatan y según presume “Testigo Uno”; gracias a contactos de su padre, Johnatan logró huir de los Estados Unidos a Venezuela.

No solo fue Shaya, sino también otras chicas jóvenes que fueron víctimas de toqueteos lascivos que hasta la fecha no han hablado de lo sucedido. Alex lanzaba a Shaya en una bañera cuando entraban a su habitación y la tocaba inapropiadamente y se restregaba lascivamente contra ella, mientras casi nadie en la familia lo notaba, según «Testigo Uno» ha señalado.

Han pasado los años y nadie ha hecho nada en contra de Johnatan y Alex. Mientras, la familia Herrera en Texas quedó destruida y Shaya, Sarah y su madre terminaron distanciándose.

En 2014 Carl fue herido de bala durante un asalto en el restaurante El Cimarrón K en la isla de Margarita, en Venezuela. El basquetbollista, entonces de 48 años de edad, fue herido por dos delincuentes que le dispararon mientras almorzaba. Los asaltantes lo despojaron de algunas de sus pertenencias. Fue allí que su hijo Alex intentó contactar con sus hermanas a través de Facebook. Pero una de ellas lo amenazó con llamar a la policía, recordando los abusos por él cometidos y la destrucción de la casa de la familia. Alex, no obstante, actuó como si no supiera nada al respecto.

Herrera, entonces de 48 años de edad, recibió el disparo en el brazo y se le alojó en el pulmón, posteriormente fue llevado al Centro Médico El Valle, donde fue atendido por los médicos.

«Testigo Uno» presume que Alex está libre y vive ilegalmente en los Estados Unidos. Sobre Johnatan, supone que está en Venezuela, de donde no puede salir, dada la orden de INTERPOL en su contra.

«Testigo Uno» piensa que “Amigo” solo prefiere hablar de sí mismo y defender a sus hijos varones por sobre cualquier otra cosa. Todavía el entrenador de baloncesto niega los abusos sexuales cometidos por sus hijos o que su hija Shaya fuese una víctima de sus propios hermanos mayores. Asegura que a “Amigo” solo le importa su legado en el baloncesto, pues él no ha estado allí cuando sus hijos lo han necesitado. Dejó de pagar la manutención de sus hijos. Cuando su hija Shaya era una adolescente, la segunda esposa de Herrera debió tomar hasta tres empleos para tratar de pagar las cuentas del hogar, pero incluso así, no podían llegar a final de mes.

Shaya estuvo hospitalizada en el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, en Houston, debido a fiebres desconocidas, pues los doctores presumían que podía tratarse de cáncer. Pero la hija de Carl nunca recibió la visita de su padre y “Amigo” tampoco contribuyó a pagar las facturas médicas.

Sobre “Amigo”, «Testigo Uno» asegura: “Todos piensan que es un tipo increíble, pero nunca ha estado allí para su familia y debido a su ausencia y negligencia han sucedido cosas horribles que simplemente actúa como si nada hubiera pasado para proteger su legado… Hasta el día de hoy, lo único que le importa son sus juegos y su entrenamiento. Y su esposa lo apoya porque es una cazafortunas que literalmente rompió una familia…”. “Testigo Uno” solo espera que se conozca la verdad sobre “Amigo” y sus “hijos monstruosos”.

«Testigo Uno» asegura que ha decidido contar todo lo sucedido en el hogar de los Herrera para que abusadores de niños, como son Alex y Johnatan, no sigan libremente por el mundo lastimando a chicas inocentes. Piensa que la gente debe escuchar a las víctimas y saber cuan doloroso puede ser para ellas, pues es algo que las puede afectar durante toda su vida, al ser algo que pese a los años, las víctimas pueden llevar donde quiera que vayan, esperando algún día ser liberadas de ese infierno que les ha tocado vivir.

Pero como si no fuera suficiente tener dos hijos que han tenido problemas con la ley en los Estados Unidos, producto probablemente de situaciones vividas en las residencias familiares, otra miembro de la familia también fue arrestada en el año 2019 en Texas, acusada de agresión contra un oficial de la ley. Después de todo, «Amigo» no parece haberle inculcado mucho respeto a sus hijos, pese a lo asegurado por él en aquella recordada entrevista en la que el basquetbolista volvió a hacer otro de sus actos, al ocultar la verdad. Quizás, recordando que su hijo mayor tiene nacionalidad venezolana y el segundo de ellos las nacionalidades española y venezolana, «Amigo» tuvo razón en esa entrevista cuando dijo que «El venezolano ha perdido los valores».

Acto nº 3: ¡ Era él o yo !…

El jueves 29 de marzo de 2012 la violencia ensombreció un evento deportivo en Venezuela. Sucedió en el Fórum de Valencia, un complejo deportivo multiuso, cuando después de un partido entre Trotamundos de Carabobo y Gigantes de Guayana, el técnico de los colosos, como es conocido el equipo de Guayana, Carl Herrera, agrediera en el rostro al padre del jugador de los locales (Trotamundos de Carabobo), Héctor “Pepito” Romero.

Después de tal acontecimiento, Romero decidió poner una denuncia ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) en Las Acacias, ciudad de Valencia, estado Carabobo, en contra de Herrera.

“Esto no puede pasar por debajo de la mesa. No es la primera vez que Carl está involucrado en hechos de violencia. Nada de lo que le haya podido decir mi papá justifica tal agresión. Mi papá es una persona mayor, tiene 58 años de edad, esto pudo haber sido peor”, declaró a medios venezolanos el basquetbolista “Pepito” Romero en 2012.

A pocos segundos para finalizar el encuentro entre Trotamundos y Gigantes, el juego se detuvo luego de que supuestamente el base de Guayana, Paul Stoll, provocara la irá de los aficionados con algunos gestos. Los fanáticos arrojaron cosas a la cancha y Herrera ordenó a sus jugadores a que ingresaran a su camerino.

En ese momento, el padre de Romero llegó hasta el tabloncillo para decirle a Herrera que no fuese “cobarde”, que llamara a su escuadra “para terminar el partido”, debido a que restaban solo cinco segundos.

Lo anteriormente explicado lo describieron tanto “Pepito” Romero como Carl Herrera. En ese momento Herrera no reaccionó y el encuentro pudo terminarse.

Después de varios minutos de finalizado el juego, Herrera y Romero, quien no estuvo en cancha debido a una lesión en el talón derecho, se reunieron para conversar de manera cordial, según las versiones de los dos involucrados.

Herrera le comentó a Romero que hablara con su padre, porque no le había gustado que lo llamara cobarde. Hasta allí no hubo mayores problemas.

“Al ratico hablé con mi papá y le dije que le pidiera una disculpa a Carl por lo que le había dicho. Mi papá fue pero luego veo que viene todo golpeado. Carl le había dado un golpe sin mediar palabras”, relató el ala-pívot.

Héctor Romero, padre del basquetbolista venezolano Héctor «Pepito» Romero, tras agresión por parte de Carl Herrera

La agresión ocurrió cerca del pasillo de la antigua oficina de prensa del Fórum de Valencia, pero “Pepito” estaba en el estacionamiento, según dijo.

Herrera, acostumbrado siempre a justificar sus actos y los de sus hijos, no ocultó que hubo una agresión, pero explicó que fue una reacción tratando de defenderse porque pensaba que él iba a ser golpeado.

“Yo venía saliendo del gimnasio, me dirigía hacia el autobús del equipo pero en el pasillo antes de salir, me encuentro con el papá de ‘Pepito’ (que también se llama Héctor). Estuvimos hablando varios minutos. Le di explicaciones que no tenía por qué dárselas, él insistía y le dije que no quería hablar más, siguió, venía hacia adelante, traté de apartarlo, continuó subido de tono y reaccioné porque pensé que iba a golpearme”, detalló.

“Hay que utilizar la lógica, si una persona viene con intención de disculparse por qué yo habría de agredirlo, yo no soy persona de hacerle daño a nadie pero si se meten conmigo o con mi entorno, puedo reaccionar y pasó lo que pasó”, agregó.

El impasse afectó también a la selección nacional de Venezuela, pues Herrera estaba llamado a ser uno de los asistentes técnicos y Romero era una de las piezas clave del equipo.

“Si Carl está allí, yo no voy a la selección, lo digo desde ya. Lo menos que ahorita quiero es tener que compartir algo con él”, sentenció Romero en 2012.

Se intentó contactar a Héctor «Pepito» Romero en busca de nuevos comentarios sobre el incidente con Carl Herrera, pero no se obtuvo respuesta.

El recordado hecho de agresión contra el padre de «Pepito» Romero 2012 hizo que algunos fanáticos cuestionaran la presencia de Carl Herrera como director técnico de la selección nacional de baloncesto de Venezuela.

Pero no era la primera vez que Carl Herrera estaba involucrado en sucesos de este tipo.

En el pasado, cuando era jugador, en un partido en la Liga Nacional de Venezuela, dio un golpe adrede en el rostro a Richard Lugo que sacó de acción al pívot por varios días.

En el año 2011, ya como estratega del equipo Gigantes de Guayana, también tuvo una fuerte discusión en un partido con el árbitro Reynaldo Mercedes y casi se va a las manos. Eso le costó el premio de Entrenador del Año.

Mientras Herrera jugaba en la NBA para los Houston Rockets, también fue protagonista de incidentes de violencia. En el libro “Loose Balls: Easy Money, Hard Fouls, Cheap Laughs, and True Love in the NBA” (Balones sueltos: dinero fácil, faltas duras, risas baratas y amor verdadero en la NBA), publicado en 2002 por Jayson Williams, se recuerda un episodio sucedido en el año 1995 en el que Carl Herrera fue golpeado en la cabeza con una mancuerna por su compañero de equipo, Vernon Maxwell. En el libro se relata:

No lo llaman Mad Max por nada

Un tipo que me gustaría en la trinchera conmigo es Vernon Maxwell. Absolutamente uno de los tipos más duros de la liga. Corazón puro, y sin tener absolutamente ninguna idea de que hay ciertas cosas que no puedes hacer en este mundo. Eso es lo que lo hace tan peligroso. Vernon no tomó nada de nadie. Una vez se metió con Carl Herrera en los Rockets, cuando eran compañeros de equipo, y decidieron que se encontrarían en la sala de pesas y pelearían. Así que Carl llega primero y, mientras espera a Vernon, está haciendo algunas flexiones de bíceps. Vernon entra un minuto después, ve a Carl haciendo curls. Vernon agarra una mancuerna de diez libras, camina detrás de Carl y, ¡bong!, se la arroja a Carl y lo golpea detrás de la cabeza. Fin de la pelea. Vernon te decía cosas en la cara, te tiraba una mancuerna. Demonios, incluso peleó contra Hakeem (Olajuwon) un par de veces, Vernon era un tipo con el que otros jugadores de la NBA no querían meterse.

Vernon Maxwell, apodado Mad Max

Otras versiones de la historia cuentan que Vernon Maxwell sacó una pistola de su automóvil en el año 1995 después de la pelea con su compañero de equipo Carl Herrera. En todo caso, no se conoce el motivo de la ira de Maxwell hacia Herrera y las razones que lo llevaron a tomar tales determinaciones. Lo único que se sabe hasta ahora es que los Houston Rockets decidieron prescindir de los servicios tanto de Maxwell como de Herrera el mismo año de la pelea, luego de titularse campeones. En el caso de Herrera se argumentó que se debió a sus lesiones, pero no se ha precisado si el conflicto con su compañero de equipo también fue determinante. Sobre Maxwell hay que decir que además de su conducta violenta tanto hacia fanáticos como hay compañeros de equipo durante su carrera en el baloncesto de la NBA, tiene antecedentes de haber sido arrestado por posesión de marihuana. Pudiera decirse que una vez más, Carl «El Mago», ha intentado ocultar la verdad tras los actos de violencia en los que se ha visto envuelto.

Acto nº 4: ¡ Ahora la ves, ahora no la ves !…

Otros de los grandes actos de prestidigitación en la historia de Carl Herrera han sido en su vida matrimonial. El 24 de diciembre de 1986 Herrera llegó a Texas para enrolarse en el Jacksonville College, después del nacimiento en Venezuela de su hijo Carl Alex Herrera el 18 de marzo de 1985. En un barrio pobre de Guanare, estado Portuguesa, “Amigo” había dejado a su primera esposa, la madre de Carl Alex, Maritza Isabel Medina. En 1990, cuando Herrera Alleyne aceptó jugar para el Real Madrid Baloncesto, se trasladó a España junto a su primogénito y su esposa Maritza Medina. Ese mismo año nacería el segundo hijo de la pareja Herrera-Medina, Johnatan Víctor Herrera, hoy solicitado por INTERPOL tras una imprescriptible agresión sexual contra una chica menor de edad.

Pero repentinamente, “Amigo” se separó de Maritza Medina e inició una nueva relación con una ciudadana española, dedicada ella hoy en Texas a impulsar el amor de jóvenes estudiantes por las ciencias, la tecnología y las matemáticas. Su nuevo romance se traduciría en boda una década más tarde. En 1993 nació Shaya Herrera, la primera de las hijas del basquetbolista con su segunda esposa. Unos años después, mientras la familia vivía en San Antonio, Texas, nacería Sarah, la cuarta de todos los hijos de Carl, en orden cronológico.

“Amigo” nunca creyó a su segunda esposa el relato de lo sucedido a mediados de la década de los años 2000’s, cuando Alex esperó desnudo a la madre de sus hermanas y fue echado por ella de la casa de la familia. Fue por ese motivo que Alex envió a un amigo de la secundaria a destrozar la propiedad.

En la misma década, mientras, la primera esposa de Carl Herrera le reclamaba al basquetbolista, por vía judicial, el pago de la cantidad de doscientos mil dólares americanos, luego del divorcio de ambos el 31 de mayo del año 2000. Maritza Medina, quien luego cambiaría su nombre a Maritza Isabel La Cruz, también exigía el pago de ochenta millones de bolívares, que Herrera se obligó a cancelar por separación de cuerpos y de bienes. Irónicamente el reclamo coincide con la época en la que Carl Herrera era investigado en Texas por evasión de impuestos y cuando ya el basquetbolista había transferido su casa en San Antonio, Texas, a su segunda esposa, además de dinero.

Carl Herrera – Divorcio de … by Presents 360

 

Pero no habían terminado los pleitos legales en Venezuela con su primera esposa ni tampoco con el IRS en los Estados Unidos, cuando ya en la vida de “Amigo” había aparecido una nueva mujer. Herrera había estado jugando en Venezuela en el equipo Guaiqueríes de Margarita entre los años 2002 y 2004. Fue allí, en Margarita, una isla situada al norte de Venezuela, donde conoció a Egla Betsabé García Meléndez, una mujer doce años menor que él.

La segunda esposa de Herrera, cuatro años menor que él en edad, permaneció en Texas y no estuvo al tanto de la infidelidad de su marido hasta mucho después. Una vez más, Herrera decidió divorciarse para contraer matrimonio por tercera vez. En esta ocasión la boda se celebró en Venezuela, en la isla de Margarita, en el mes de junio de 2007. Una reseña social de la periodista Aixa Falótico publicada el 13 de julio de 2007 en el Diario La Hora señaló entonces:

El próximo lunes 16 parten hacia Houston en los Estados Unidos en donde tienen fijada su residencia nuestros amigos y recién casados: CARL HERRERA ALLEN Y BETSABE GARCÍA MELENDEZ, quienes muy felices unieron sus vidas en matrimonio eclesiástico el pasado sábado 30 de junio en la iglesia del CRISTO DEL BUEN VIAJE DE PAMPATAR para luego brindar y celebrar en la Casa Boulton en la misma localidad…
Sus familiares y amigos mas cercanos les ofrecieron un agasajo en casa de sus cuñados: Isabel López de García (Ninia) y Francisco José García (Chico) en la urbanización Costa Azul para despedirles y desearles toda la felicidad del mundo a esta feliz y querida pareja que pronto estarán de regreso en nuestro país en donde Carl cumplirá parte de sus agenda dentro de la serie profesional del Basquetball Venezolano…

MUCHAS FELICIDADES!!!

Posteriormente Egla Betsabé García Meléndez empezó a llamarse Betsa García-Herrera. Desde entonces, Egla Betsabé García (Betsa García-Herrera) ha acompañado a Carl en diferentes momentos de su vida, como en homenajes recibidos en Texas por la carrera de Herrera en la NBA y en otros eventos en los Estados Unidos. Ha estado con él también cuando el entrenador fue herido de bala en el año 2014 o cuando el martes 2 de junio de 2015 Herrera fue recibido en el Palacio de Miraflores en Caracas, sede de la presidencia de Venezuela, por la entonces ministra del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno, Carmen Meléndez, designada por Nicolás Maduro a fin de incorporarse a la Fundación Movimiento por la Paz y la Vida, un movimiento que buscaba pacificar barrios pobres en Venezuela. Era de alguna forma una contradicción para alguien que unos años antes había protagonizado incidentes de violencia en las canchas de juego de Venezuela y contra quien había sido presentada una denuncia ante la policía por agresión, denuncia de la que más nada se supo.

Carl Herrera junto a su actual esposa Betsa García-Herrera

Por su parte Carl Herrera expresó su agradecimiento a Nicolás Maduro y a la ministra Meléndez por «permitirle ser parte de la transformación del hombre y la mujer nueva»: “Quise venir para agradecer todo lo que se hizo por mí (…) Dios le da la oportunidad a uno de aportar y por eso vine a sumarme a este movimiento, porque sé que con mi figura y la de muchos otros atletas vamos a ayudar muchísimo”.

La ministra Meléndez hizo un recorrido con Herrera por las instalaciones del Palacio de Miraflores, señalándole el significado histórico de esos espacios.

El basquetbolista agradecía de esa forma todo el apoyo recibido del Gobierno de Nicolás Maduro cuando en 2014 fue baleado, un respaldo que permitió identificar y apresar rápidamente a los responsables.

En el encuentro también estuvieron presentes Alexander Vargas, entonces viceministro para la promoción deportiva por la paz y por la vida, y el representante de Herrera, Ángel Hernández.

Nuevamente, como un mago que saca un conejo de un sombrero, Herrera consiguió cambiar de una esposa tras otra, hasta su tercer matrimonio.

Todavía en las redes sociales se tejen muchas historias sobre el basquetbolista, donde cuentan, por ejemplo, que se dedicaba supuestamente a  la venta de promociones turísticas en la isla de Margarita y que se mostraba indignado hacia los potenciales clientes que rehusaban comprarlas. Aseguran también que en Portuguesa, estado donde la familia vivió años de pobreza, una cancha que había sido bautizada con el nombre del basquetbolista fue supuestamente rebautizada con otro nombre. En el mismo estado se ubica el Coliseo Carl Herrera Allen, un gimnasio de usos múltiples localizado en la ciudad de Guanare.

Mientras algunos fanáticos lo definen como un hombre humilde, para otros el trinitense-venezolano es un “pesetero” (avaricioso). Y usted, ¿Qué opina de “El Mago”?


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