Nicaragüenses sancionados por los Estados Unidos cifran sus esperanzas en el lobby de Al Cárdenas

Por Cocky de la Torre

Alberto Remigio Cárdenas y Pardo, más conocido como Al Cárdenas, es un abogado, político y activista conservador cubanoamericano socio del bufete de abogados Squire Patton Boggs y del Grupo de Defensa de Cardenas Partners.

Ha sido nombrado como uno de los principales cabilderos de Washington DC por el periódico The Hill. Cárdenas fue miembro de la Junta de Fideicomisarios de Florida A&M University.

Cárdenas nació en La Habana , Cuba. Se graduó de St. Thomas Aquinas High School en Fort Lauderdale, Florida, y recibió su título de asociado de Miami Dade Community College , una licenciatura de Florida Atlantic University y su Juris Doctor de Seton Hall University.

Cárdenas ha estado activo en el Partido Republicano a lo largo de su carrera. Fue responsable de la transición del Departamento de Comercio de los Estados Unidos al comienzo de la administración de Ronald Reagan, y fue nombrado el primer embajador de los Estados Unidos en St. Kitts y Nevis en 1983. Formó parte de la junta de la Asociación Hipotecaria Nacional Federal de 1985 a 1990, como designado por Reagan y George HW Bush.

Cárdenas sirvió tres términos como vicepresidente y dos términos como presidente del Partido Republicano de Florida . También fue nombrado miembro del Comité Ejecutivo del Partido Republicano, la junta más alta de formulación de políticas del Comité Nacional Republicano. Fue el primer hispano en liderar un partido estatal importante y sigue siendo el único presidente del Partido Republicano Hispano en la historia de Florida. Representó a Florida como delegado en cada Convención Nacional Republicana celebrada entre 1976 y 2008.

Durante la CPAC 2011, Cárdenas pasó a ocupar la presidencia de la Unión Conservadora Estadounidense, con la jubilación del entonces presidente David Keene . El 1 de junio de 2014, Cárdenas renunció como presidente de la Unión Conservadora Estadounidense. Matt Schlapp lo sucedió.

Cárdenas fue asesor principal y recaudador de fondos para la campaña presidencial de Jeb Bush de 2016 hasta que fue suspendida.

Cárdenas se casó con Diana M. Lora el 4 de mayo de 1979 en Miami (condado de Dade), Florida y tuvieron cuatro hijos. Se divorciaron el 20 de septiembre de 2018. Cárdenas tenía dos hijos de un matrimonio anterior.

El 2 de marzo de 2019, Cárdenas se casó con la colaboradora de CNN, Ana Navarro, política estadounidense de origen nicaragüense del Partido Republicano, además de tertuliana política en numerosos canales, incluyendo: la CNN, CNN en Español, ABC News y Telemundo.

Cárdenas ha prestado servicios profesionales al empresario y banquero venezolano Ricardo Fernández Barrueco, cuyas empresas y bancos fueron intervenidos en Venezuela en el año 2009, cuando Barrueco fue apresado bajo cargos de estafa y desfalco en las entidades bancarias Banpro, Canarias, Confederado y Bolívar, además de la Casa de Bolsa U21, que eran de su propiedad. Algunas referencias sugieren que Cárdenas también ha servido a algunos de los denominados “bolichicos” venezolanos de la compañía Derwick Associates, encabezados por Alejandro Betancourt, Pedro Trebbau, Edgard Romero Lazo y Francisco Convit, todos señalados por enriquecerse mediante contrataciones amañadas y asociaciones que han ocasionado pérdidas multimillonarias al Estado venezolano.

Ricardo Fernández Barrueco, Bernardo Fernández Barrueco y el abogado Al Cárdenas

Lobby nicaragüense

Según una persona familiarizada con el asunto, tras su boda en 2018 con la política nacida en Nicaragua, Ana Navarro Flores, el abogado ha centrado sus negocios de lobby en empresarios y políticos nicaragüenses, ante las nuevas restricciones impuestas por el Gobierno estadounidense a figuras del país centroamericano asociadas a la administración del presidente Daniel Ortega, quienes han sido objeto de la congelación de cuentas bancarias y del impedimento de viajar a los Estados Unidos.

En ese contexto, algunos de los afectados por las medidas estadounidenses han acudido a intermediarios y lobistas, como Al Cárdenas, esperando revertir su situación frente a la postura del Gobierno de los Estados Unidos.

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