La hacienda para los niños pobres de Panamá con la que un empresario se quedó para dejar en manos del yerno del presidente Laurentino Cortizo

En la imagen, Juan Manuel Henríquez Portuondo y Laurentino Cortizo

Juan Manuel Henríquez Portuondo es el yerno del presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, miembro de la directiva y gerente de la Hacienda Santa Mónica que Alberto Vallarino, vinculado a un caso conocido como “la estafa a la Ley Banistmo”, le quitó a los niños pobres de Panamá. Se señala que practica la masonería, al igual que algunos miembros del Gobierno de Cortizo y magistrados del Tribunal Electoral panamño.

La Hacienda Santa Mónica es la misma que algunos presumen el empresario Alberto Vallarino le quitó a los niños pobres, a los que el difunto multimillonario estadounidense Wilson Charles Lucom les había heredado la propiedad, antes que cambiara de manos.

Acerca del tema de la hacienda, una persona familiarizada con asunto ha comentado: “Ese asunto de Finca Santa Monica a estado siempre En la palestra, pero los entes investigativos periodísticos como que no se meten mucho con el chico de Banistmo, y lo que caracteriza al chico Banistmo es que El es amigo de todos Como lo mejor de boxeo, bueno amanecerá y veremos en que queda la novela…. Pero de que hay manos peludas las hay, ya de eso nos hemos dado cuenta y hay jurisprudencia”.

El FBI investiga el posible soborno de magistrados en Panamá y en el radar de su investigación aparecen el ex-ministro Alberto Vallarino y Juan Manuel Henríquez Portuondo, yerno del presidente Laurentino Cortizo.

La agencia policial escarba en las supuestas coimas a la Corte Suprema a cambio del fallo que redefinió el testamento del difunto multimillonario estadounidense Wilson Charles Lucom.

Un reporte de Wren Greaney, investigadora asociada a la organización Consejo de Asuntos Hemisféricos, de Estados Unidos, da cuenta que hace varios meses el Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés), supo de las ‘actividades fraudulentas’ relacionadas con el testamento del millonario estadounidense Wilson Charles Lucom, y abrió una investigación que podría derivar en la imputación de delitos como conspiración y blanqueo de capitales. En medio han aparecido los nombres de Alberto Vallarino y Juan Manuel Henríquez Portuondo, yerno del presidente Laurentino Cortizo.

De resolverse el caso en esa dirección, se abre la posibilidad de que vuelva a plantearse el destino de la herencia que dejó Lucom, entre otros, la Hacienda Santa Mónica, que él quiso dejar, por testamento, ‘a los niños pobres del país’. Hace algunos años Alberto Vallarino se adueñó de la hacienda y designó a Henríquez Portuondo, un panameño hijo de cubanos, como administrador.

El FBI empezará por investigar la corrupción que hubo en Panamá sobre el caso, luego individualizar la pesquisa para deslindar la responsabilidad que cabe a cada uno de los involucrados.

La agencia policial conoció del expediente debido a que los dueños de la empresa GPI (Grand Panama International), que habían adelantado un acuerdo de pago a Lucom por la tierra en litigio, tienen nacionalidad estadounidense.

Entre las cosas que pretende descubrir el FBI, esta la forma ‘ilícita’ en que se traspasaron las acciones de Hacienda Santa Mónica, y el trato aparentemente abusivo al que fue sometido Richard Leheman, abogado y albacea de Lucom.

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